Pueblos primitivos actuales: Korowai y Kombai, gente de los árboles

treepeople41520x347.jpg

Los pueblos más antiguos de la tierra se relacionan de maneras mucho más cercanas a la naturaleza que nosotros. Recordarlos, es pensar en la necesidad de  re-conexión con nuestro medio. En casi todos los continentes todavía hay pueblos originarios y en VeoVerde queremos rastrear sus cosmogonías, alimentación, ritmos, leyendas, celebraciones, visiones y explicaciones sobre la naturaleza.

Hace algún tiempo les mostramos fotografías de las tribus Korowai y Kombai. Hoy les contamos más sobre su vida en la isla de Nueva Guinea.

Cazadores, recolectores y horticultores que practican la rotación de cultivos, tienen también excelentes habilidades como cazadores y pescadores. Comen larvas, insectos, extraen sago de las palmas y hacen cigarrillos de bambú. Cocinan sin recipientes ni fuego directo; calientan piedras con fuego y luego envuelven los alimentos en grandes hojas.

Significativo en estos tiempos de terremotos, es el modo en que construyen sus casas, en conexión con el medio, conscientes del espacio que habitan y de los peligros que a este acechan. Sus casas son construidas a gran altura sobre los árboles, elevándose algunas por sobre los 20 metros. El objetivo es protegerse de las subidas de agua que ocurren frecuentemente en estos terrenos pantanosos, escapar de los mosquitos que también abundan, del calor y de los ataques de tribus enemigas.

Hoy, la deforestación de sus bosques y selvas corre por parte de los madereros de Indonesia, los mismos que ya han talado millones de hectáreas de bosque virgen en Sumatra y Kalimantan. Cuatro de las grandes compañías madereras con sede en Jakarta, se han repartido el país y comenzado la devastación en la isla, bajo la política gubernamental del ‘Go East‘. Y es el gobierno mismo quien financia las rutas y caminos, por donde antes había bosques impenetrables, para facilitar el desarrollo de la industria. Los Korowai y Kombai ven amenazadas sus formas tradicionales de vida en el bosque, bajo la mano de los laleo o demonios fantasmas, como llamaban a los pocos extranjeros que veían en los años 70’s.