¿Bolsas plásticas verdes?

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Las bolsas de plástico se fabrican con resina de polietileno, un derivado del petróleo cuya degradación es muy lenta, tardando algunos plásticos hasta 500 o 1000 años en desaparecer. En Chile sólo la industria del retail entrega cada mes mas de 200 millones de bolsas plásticas a sus clientes, mientras que a nivel país, el comercio entrega mas de 3.000 millones de bolsas al año. Pero últimamente han aparecido una serie de bolsas supuestamente ecológicas, biodegradables y amables con el entorno, cuya “virtud” es su capacidad para biodegradarse en 2 años (contra los más de 200 de las bolsas convencionales) gracias a la adición de un químico que vuelve el polímero sensible a la oxidación por calor y luz. Pero no todo lo que brilla es oro: estas bolsas “verdes” efectivamente se desintegran, pero pensemos en su proceso de producción que sigue siendo el mismo -y aún adiciónando mas químicos- y por ende afectando de igual manera al medioambiente. La fabricación del plástico genera gases, calor, residuos y requiere de un alto consumo de energía; todo esto sumado a su procedencia del petróleo, un combustible fósil no renovable cuya extracción se ha transformado en un problema político que desata guerras. Los expertos incluso afirman [.pdf] que el nivel de investigación actual ni siquiera permite establecer si el ciclo de vida de estos polímeros es más amistoso con el medio ambiente y recalcan también lo dañino de su proceso de fabricación y alertan sobre las ideales condiciones necesarias para que la oxidación sea efectiva.

¿Y entonces qué?…

Evidentemente, el mejor camino va por la reutilización de bolsas de tela o género y por supuesto por la reducción: ¿necesitas la bolsa? ¡entonces dí no!.

El trasfondo mas importante de todo esto tiene que ver con la pregunta acerca de cuanto hay de lavado verde y cuanto de una real preocupación por el medio ambiente a nivel social y empresarial. ¿Existe la intención de asumir y estimular conductas responsables desde la génesis o mas bien de construir una fachada verde en donde la bolsa -y nuestra culpa- desaparecen “rápido” liberando al consumidor de cualquier –posible pero poco probable- sentimiento culposo al usar 3 bolsas para llevar una caja de leche y alimentando de paso el aura verde y de responsabilidad social de las empresas que las usan?. Dejo la pregunta planteada; a modo de corolario puedo contar como anécdota que en las grandes tiendas todavía me ponen problemas cuando me niego a embolsar mi compra, argumentando los vendedores “motivos de seguridad” y “obligaciones de la empresa”.

PD: también se intentan posicionar como una alternativa ecológica al plástico, algunos polímeros biodegradables fabricados en base a almidones extraidos del maiz o del trigo; pero sembrar maiz para envasar monopatines no suena sustentable.

Links:
La contaminante bolsa plástica comienza su agonía (emol)
Países que tomaron medidas (nousobolsasplasticas.com)