Ser millonario con un juego de azar: ¿Se puede lograr con el poder de la mente?

Las posibilidades de acertar un premio mayor en un sorteo de lotería son escasas para los escépticos pero nunca imposibles para los optimistas. Hay quienes confían su suerte a la numerología y a ciertos rituales mágicos. La capacidad de duda y de deseo también tienen a veces mucho que ver con las posibilidades de ganar.

 

 

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Imagen: Getty

Las posibilidad de acertar a los números de la Loteria, Loto, Kino, o cualquier juego de azar, es de una en millones, según los cálculos matemáticos y las probabilidades que éstos nos ofrecen.

Hasta la fecha, el premio mayor de la lotería europea, por ejemplo, y que se juega en Francia, España, Portugal, Reino Unido, Luxemburgo, Irlanda, Suiza, Austria y Bélgica, ha sido de 115,4 millones de euros (183 millones de dólares), ganados por la irlandesa Dolores McNamara.

Sin embargo, esta cantidad supone menos de la mitad del record mundial, que está en 298 millones de euros (472,7 millones de dólares), entregados por una Lotería de EE.UU. En Chile, hemos visto también cómo se han entregado premios de 5 mil millones de pesos y la locura que se desata cada vez que hay un sorteo millonario.

PESIMISTAS Y OPTIMISTAS.
"Nunca me ha tocado nada", "he malgastado durante años mi dinero jugando a las loterías", "nadie de mi familia ha ganado nunca un premio importante", "siempre le toca al de al lado". Estas frases, tan propias de los pesimistas en lo que a los juegos de azar se refiere, suenan cerca de nuestros oídos a diario.

"Es difícil pero nunca imposible", "puede que no acierte, pero ¿y si ocurre lo contrario?", "voy a comprar ese número acabado en ocho porque tengo el presentimiento de que el "gordo" va a ir por ahí". Los optimistas, en cambio, siempre tienen una actitud abierta y positiva ante los números de la suerte y, en consecuencia, las posibilidades de hacerse con el premio serán mayores.

DESEO Y DUDA.
Michael Losier, experto en Neurolinguistica y entrenador de empresarios dice en su libro "La ley de la atracción" (Barcelona, 2008) que "si albergas un deseo y una duda intensa, tu deseo llegará despacio, si es que llega". Aplicado a la lotería, el experto relaciona la capacidad de deseo del sujeto con la duda.

La fuente más común de una vibración tan negativa como es la duda son las creencias limitadas, o pensamientos repetitivos que no asaltan una y otra vez. "Nunca ganaré a la lotería porque, aunque juego, no creo en ella", sería un ejemplo práctico de estas creencias.

A la hora de decidirse por un número por el que apostar, hay gentes que se rigen por la cabalística o la numerología, un pseudociencia que estudia el valor cualitativo del número aplicado al ser humano y su entorno. Esa creencia está en la base de la demanda de números lotería terminados el 000, el 999 o el 444, por ejemplo.
También hay expertos en numerología que han utilizado sus conocimientos de "cadencias de premios" para "reventar casinos", pero ello supone no confiar estrictamente en el azar y aproximarse peligrosamente a los límites de la ley.

 

Fuente: EFE