Una vela para cada persona: Conoce sus efectos y aprende cuál es la adecuada para ti

Las velas siempre difunden un hechizo blanco y dorado sobre lo que las rodea, y “queman” los límites de cotidianeidad y lo previsible.

 

Imagen foto_0000002220121016172101.jpg
Imagen: Getty

Intensifican los deseos y emociones, alivian el estrés, impregnan el alma de serenidad, invitan a la introspección, crean ambientes sugerentes o acogedores. Las velas no sólo sirven para dar luz natural, sino para iluminar tus fantasías, romper la rutina, alumbrar los sueños o disipar las sombras de la nostalgia.

 

En el baño, el salón, el dormitorio o el jardín, son un detalle bienvenido en los rincones más especiales del hogar. Las velas siempre difunden un hechizo blanco y dorado sobre lo que las rodea, y "queman" los límites de cotidianeidad y lo previsible.

 

Algunas personas consideran a esta básica y primordial fuente de iluminación consistente en una mecha insertada en una barra de cera, casi como seres vivos, debido a que la naturaleza sutil de su inquieta y vacilante llamita, posee una fuerza hipnótica y cautivadora, que no deja indiferente a quien la observa.

 

Si a esas velas se le incorporan además, diferentes aromas y colores, que inundan el ambiente de etéreos estímulos, que relajan o estimulan, entonces es mayor su efecto sobre los sentimientos y los pensamientos.

 

Se dice que las velas pueden influir sobre la salud física y el estado mental de diversas maneras, de acuerdo a la fragancia que liberan en el aire, al arder los aceites o sustancias aromáticas que contienen.

 

También los colores con que son elaboradas —a excepción del negro que nunca es recomendable para una vela debido a sus connotaciones negativas— pueden aportar un estímulo de vitalidad, equilibrio o serenidad, según se elija la tonalidad.

 

Los colores que iluminan

Blanco. Confiere paz, protección, equilibrio y claridad mental. Simboliza la esperanza y la pureza. Enciéndela cuando quieras reflexionar sobre un tema importante o sentirte fortalecida para afrontar algún reto.

 

Dorado. Este color, que simboliza "el oro del espíritu", emana sabiduría, entendimiento y vitalidad. Ayuda a disipar los miedos y la incertidumbre. Encenderla resulta un gran aliado para tomar decisiones cruciales.

 

Rojo. Tiene efectos muy estimulantes, despierta la pasión sexual y la calidez emocional, aunque también invita a actuar con decisión y coraje. Es el color más indicado para compartir momentos especiales en pareja.

Violeta. Su luz ejerce un efecto calmante y equilibrado. Algunos consideran a las velas de este color como potenciadoras de la creatividad y protectoras de la psique, ayudan a eliminar la fatiga y el estrés. 

 

Fuente: EFE