Conoce el origen de la champaña

Este símbolo de refinamiento nació como tantos otros platillos — casi por accidente.

Es un sello para las ocasiones especiales y las grandes celebraciones. Símbolo de elegancia y refinamiento. Se trata de un vino burbujeante que se elabora en la región francesa que lleva su nombre.

Tiene una historia curiosa, ya que por poco esa bebida llena de burbujas queda descartada como un producto defectuso. De igual forma llama la atención el hecho de que, a pesar de su color claro, su ingrediente  base son uvas negras.

Según Geobeats:

En 1668, los monjes benedictinos de la región de Champaña tenían un grave problema: el vino que elaboraban tenía demasiadas burbujas, lo que ocasionaba que las botellas reventasen en efecto dominó antes de que pudieran ser vendidas o siquiera terminasen su proceso de fermentación.

La abadía de Hautvillers comisionó a un monje de nombre Dom Perignon para que se encargara de resolver este problema. Pero Perignon vio más sencillo aprovechar este atributo del vino para comercializarlo como uno totalmente diferente.

Encontró la forma de empacar el vino carbonatado para que no explotara. Desarrolló una serie de métodos y reglas para generar la cantidad adecuada de burbujas.

La complejidad de estos métodos sólo se han intensificado. Después de la fermentación inicial, se agrega levadura y azúcar, y se tapa con el corcho durante alrededor de año y medio.

Pasado ese tiempo, se da la vuelta lentamente a la botella, se congela para quitar la levadura que queda y, finalmente se vuelve a tapar y se deja fermentar por años antes de ser consumida.

La champaña es una bebida francesa por excelencia. No sólo porque nada más los franceses los que pueden utilizar el nombre y método del mismo, sino porque por mucho tiempo fue el estándar de celebración en grandes palacios y coronaciones, imponiendo moda en toda Europa.

Hoy en día, la champaña sigue siendo un toque de elegancia, aunque también hemos descubierto que nos ayuda a mejorar la memoria y puede dar un toque genial a los postres — como los sorbetes de toronja.

¿Cuál es la ocasión en la que no debe faltar?