Agar-agar, la súper gelatina

¿Diabético, celiaco, vegano o vegetariano? ¡No tienes por qué perderte de la gelatina! Y si no eres ninguno de ellos, también puedes aprovechar las geniales propiedades del Agar-agar.

No es ningún secreto, nos encantan las gelatinas como postre, sobre todo en México, donde incluso podrían considerarse una rama artesanal. Sin embargo, son una rama de los postres que no es accesible a todos, sobre todo los que tienen una alimentación vegana o vegetariana. La grenetina, el tipo de gelatina más sencilla de conseguir, se fabrica con el colágeno obtenido del tejido contenido de animales.

Sin embargo, no es el tipo de gelatinización más efectiva, esta es de origen vegetal y se llama Agar-agar:

La palabra agar viene del malayo agar-agar, que significa jalea o gelatina, y es una sustancia presente en algunos vegetales marinos, extraído principalmente de las algas rojas Gelidium. Por su alta capacidad para absorber agua, se hincha al contacto con ésta, y produce un mucílago viscoso que al hervir forma una gelatina muy firme.

Es la mejor alternativa a la gelatina animal y a la cola de pescado (de la cual también se hacen gelatinas) es el agar-agar, ya que:

Presenta un poder de gelificación 10 veces mayor que la gelatina de origen animal y 30 veces superior que la cola de pescado, y además el resultado de la gelatina es distinto, ya que la gelatina queda más firme si se usar agar. Otra de las diferencias que tiene con estas otras gelatinas, es que el agar-agar permite ser calentado, conservando su textura y consistencia al contrario que las primeras que pierden sus propiedades a más de 30ºC.

Y claro, se puede usar para gelatinizar cualquier tipo de alimentos, sean dulces o salados ya que carece totalmente de sabor y azúcar, razón por la cual es una genial base para gelatinas aptas para diabétcios y celiacos (pues también está libre de gluten).

Sus beneficios

Más allá de hacer gomitas o gelatinizar los alimentos, consumir agar-agar tiene importantes beneficios:
Tiene un contenido calórico cercano a cero y una muy alta cantidad de fibra soluble. Es un buen regulador intestinal y ayuda a saciarte por largos periodos de tiempo (de gran utilidad si estás a dieta). También es genial auxiliar para problemas gástricos y dolores en las articulaciones. Es rico en calcio, magnesio, fósforo y hierro.

Consideren cocinar con Agar-agar y hagan accesibles sus platillos para todos, sin importar su estilo de alimentación. ¡Todos quedarán encantados!

Ah, y por cierto, también se puede utilizar para hacer gomitas.

Fuente: Pequerecetas