Pizza cuatro estaciones para deleitar paladares

La mejor forma de aprovechar los fresco y ricos ingredientes es transformarlos en una pizza cuatro estaciones. Para paladares exigentes y estómagos felices.

Nada más rico que aprovechar muchos ingredientes en una misma pizza. Una excelente opción para diversos gustos es preparar la pizza cuatro estaciones con sabores y texturas que fascinarán cualquier paladar deseoso de una experiencia culinaria sin límites de satisfacción.

Tómate el tiempo para prepararla, entre la masa, la cubierta y la cocción tendrás un poco más de dos horas. ¿El resultado? Una maravilla que sale desde tu cocina y se quedará en los felices estómagos de tus comensales.

Tiempo de elaboración| 125 minutos
Dificultad|Media
Personas|4

Ingredientes

Para la masa:

  • 21⁄2 tazas (350 g) de harina blanca para pan o harina normal
  • 7 g de levadura seca en sobre
  • 1⁄4 de cdta. de sal
  • 2 cdas. de aceite de oliva
  • Unos 200 ml de agua tibia

Cubierta:

  • 150 g de poros chicos, sin las puntas y rebanados (cebollitas pequeñas, en su defecto puerros)
  • 125 g de champiñones, rebanados
  • 1 cda. de vinagre de vino blanco
  • 4 trozos grandes de pimiento rojo asado, escurridos y rebanados
  • 2⁄3 de taza (100 g) de corazones de alcachofa en lata, escurridos y en cuartos
  • 1 diente de ajo, picado finamente
  • 2⁄3 de taza (150 ml) de pasta de tomate
  • 1 cda. de tapenade (pasta de aceitunas negras y anchoas)
  • 50 g de jamón ahumado tipo italiano, en rebanadas delgadas
  • 1⁄4 de taza (25 g) de aceitunas negras sin hueso, rebanadas
  • 1⁄2 taza (50 g) de tomates semideshidratados, picados
  • 1⁄2 taza (50 g) de queso mozzarella rallado
  • Unas ramitas de orégano fresco

Cómo preparar la pizza cuatro estaciones

  1. En un tazón grande, mezcla el harina, la levadura y la sal. Realiza un agujero en el centro e incorpora el aceite de oliva con suficiente agua tibia para formar una masa tersa. Pasa la masa a una superficie ligeramente enharinada y amásala unos 5 minutos, hasta que esté suave y elástica. Devuélvela al tazón, enjuagado y ligeramente engrasado, cúbrela con un trapo de cocina húmedo o con plástico autoadherible, y déjala en un lugar tibio 1 hora, o hasta que sea del doble de su tamaño.
  2. Mientras tanto, precalienta el horno a 200 °C y prepara las cubiertas. Coloca los poros en una cacerola junto con los champiñones y el vinagre, tapa y cuece a fuego alto de 3 a 4 minutos, moviendo ocasionalmente, hasta que estén suaves. Mezcla los pimientos con las alcachofas. Incorpora el ajo a la pasta de tomate.
  3. Pasa la masa esponjada a la superficie enharinada y amásala un poco. Luego, aplánala con un rodillo o con los nudillos hasta formar un círculo de 30 a 32 cm y colócala en una bandeja para hornear un poco engrasada.
  4. Unta la mezcla de pasta de tomate de manera uniforme sobre la base de la pizza. Coloca los poros y los champiñones sobre un cuarto de la masa, y los pimientos y las alcachofas sobre otro cuarto. Sobre un tercer cuarto, unta la tapanade y acomoda el jamón ahumado. Esparce las aceitunas y los tomates sobre el último cuarto. Espolvorea el queso encima de toda la pizza.
  5. Hornéala unos 30 minutos, hasta que se doren las orillas y la superficie. Distribuye unas ramitas de orégano sobre la pizza, córtala en rebanadas y sírvela bien caliente.

Fuente: Allrecipes