Para los vivos…¡Pan de muerto!

Una de las tradiciones mexicanas para el día de los muertos. Descubre su origen y aprende a prepararlo. No tengas miedo.

¿Qué te imaginas al escuchar “pan de muerto”? Yo imaginaría inmediatamente algo no muy apetitoso. El nombre la verdad es que asusta un poco, sin embargo, el pan de muerto es una exquisita preparación de la panadería mexicana que simboliza una de las tradiciones más populares del país “el día de los muertos”.

Esta delicia se encuentra en el comercio sólo un par de meses antes del festejo y es parte fundamental de todo “altar de muerto”. Ustedes dirán: ¿qué es un altar de muertos? Es otra tradición mexicana muy antigua, se mantiene en muchos hogares del país con motivo de recordar a los difuntos y a través de éste invitarlos a visitar el mundo de los vivos y convivir con sus seres queridos en el “Día de los Muertos”. El altar consiste en ofrendar, en las casas o en el cementerio, varios elementos –de origen prehispánico y español– que además incluyen comidas y bebidas –que hayan sido del gusto del difunto, como mole, tamales, tequila, mezcal, etc.–, y el pan de muerto es uno de los elementos principales de esta ofrenda.

La historia del pan de muerto se remonta a la Conquista. Existen diversas teorías en cuanto a su creación, algunas lo consideran una representación que los españoles hicieron de los sacrificios humanos que los prehispánicos ofrecían a los dioses –por lo que en algunas regiones se espolvorea con azúcar roja para asemejar la sangre–. Otra versión le atribuye sus inicios a los mesoamericanos, quienes hacían un pan de amaranto mezclado con sangre para representar un corazón en sus rituales. Con los años, la receta se ha modificado y derivó en un pan dulce de textura suave a base de mantequilla, la forma más común es redondeada –varía en algunas regiones–, con dos huesitos de masa cruzados en la parte superior y espolvoreado de azúcar.

Así se preparan los mexicanos para festejar el Día de los Muertos, porque lejos de ser una fecha triste y lamentable, es una fiesta para compartir con familiares y amigos en torno al recuerdo de los difuntos. Si se animan a festejar a sus difuntos y hacer de esta fecha una ocasión diferente, les dejo la receta de un gran pan de muerto para que disfruten en familia. ¡Bon appétit!

Ingredientes

  • 25 g levadura fresca
  • 1/2 taza azúcar
  • 150 grs. mantequilla
  • 2 ½ taza harina
  • 4 huevos
  • ½ taza agua tibia
  • 1 naranja (ralladura)
  • ½ cucharadita de esencia de azahar
  • 1 pizca de sal
  • azúcar extra c/n
  • mantequilla extra c/n

Cómo preparar pan de muerto

  1. Disolver la levadura en agua tibia y dejar a reposar hasta que suba un poco.
  2. Con la harina, formar una corona y añadir al centro la levadura disuelta, mantequilla acremada, el azúcar, los huevos e incorporar la ralladura de naranja y la esencia de azahar.
  3. Mezclar e ir incorporando la harina, de adentro hacia fuera hasta obtener una masa lisa y elástica.
  4. Reservar la masa cubierta con un paño o una bolsa plástica a temperatura ambiente para que fermente 1 hora aprox. o hasta que doble su tamaño.
  5. Dividir la masa en tres partes, con dos partes hacer un bollo, colocar en una lata engrasada y semi-aplastar. Con la tercera parte formar dos huesitos y un bollo pequeñito para la corona. Colocar los huesitos cruzados sobre el bollo y coronar con el bollo pequeñito.
  6. Dejar fermentar por 30 min.
  7. Hornear a horno precalentado por 30 min. aprox. o hasta que esté cocido y dorado en la superficie. Cuando esté cocido pincelar con mantequilla derretida y espolvorear azúcar granulada.