La crítica de Anton Ego al chef de Gusteau’s

Si tuvieron la exquisita oportunidad de ver Ratatouille, recordarán la esperada, temida y desvelada crítica de Anton Ego a la comida que degustó en el restaurante Gosteau’s. ¿La recuerdan? Acá el texto completo.

Cuando hablamos de buenas películas gastronómicas, Ratatouille es una de las primeras que se recuerdan. Una animación que desde la cocina va entregando claves de vida. El protagonista es Remy, quien sigue su instinto, se esfuerza, avanza, aprende y llega donde quiere estar, hacer eso que tanto ama, aunque no sea comprendido por sus pares, por aquellos que son diferentes, en fin, por todo el mundo.

Cómo no emocionarse, si es un incomprendido; una rata que quiere ser chef de uno de los restaurantes clásicos de París, uno que logró renombre, pero que decayó con la muerte del chef principal, el paso del tiempo y la llegada del mercado de la comida congelada.

Una de las notables escenas de esta película, es la ansiada espera de la publicación que Anton Egon, un temido crítico gastronómico,  hará sobre la comida que degustó en el restaurante Gosteau’s, un escrito más a los que él estaba acostumbrado realizar, de esos que alentaba o destruía hasta no ver más la luz. Pero, esta vez, todo fue distinto, porque Ego, luego de visitar el restaurante, describe uno de los discursos fílmicos más recordados de la pantalla grande.

El mundo suele ser cruel con el nuevo talento. Las nuevas creaciones, lo nuevo, necesita amigos. Versa un extracto de este magnífico texto. Un relato que conmueve, cuando se conoce el entorno que envuelve esta sabrosa película, una encantadora obra maestra del cine de animación.

En el pasado, jamás oculté mi desdén por el famoso lema del chef Gusteau’s “Cualquiera puede cocinar”, pero al fin me doy cuenta de lo que quiso decir en realidad: no cualquiera puede convertirse en un gran artista, pero un gran artista puede provenir de cualquier lado.

Dejamos con ustedes el texto completo de la crítica gastronómica de Anton Ego: Lo mejor de Francia.

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Anton Ego se jugó la carrera con esta crítica, pero no dejó de disfrutar los exquisitos platos que chefcito siguió cocinando. Además, descubrió un nuevo rubro laboral, con menos altanería y egolatría que el anterior.

Como pueden ver, el cambio se inicia cuando se decide, por tanto, ya es momento de tomar algunas cacerolas, una cuchara de palo, la receta de un platillo que sea su favorito y empezar a actuar. ¿Por qué? Como bien dijo el Chef Gusteau’s : cualquiera puede cocinar.

Foto portada: Chisurie 

Foto interior: Tumblr (cinismoilustrado.com)