Pasar el frío con sopa casera de pavo

La pechuga de pavo con ensaladas es muy rica para los días de verano, pero cuando uno vuelve muerto de frío a la casa, un plato de sopa casera puede ser la salvación.

Normalmente, el pavo es consumido cuando se está haciendo una dieta baja en calorías y se prepara hervido o a la plancha, acompañado de ensaladas. Ese es uno de mis platos favoritos en el verano, pero ahora, con las temperaturas bajas, lo único que quiero es llegar a la casa y ver un plato de sopa hirviendo, justo al lado de la pimienta y el merkén.

Teniendo esa atractiva imagen mental durante la mayor parte de la semana, el sábado decidí entrar a la cocina hasta lograr algo que se le acercara. Y el resultado fue hermoso, lo juro.

Ingredientes

  • Un filete de pechuga de pavo picada en cubos medianos
  • 12 tazas de agua
  • Sal
  • Pimienta
  • Caldo de ave
  • Hojas de laurel
  • 3 zanahorias medianas picadas en rodajas
  • Pimentón verde y rojo picado en juliana
  • 2 dientes de ajo
  • Aceite de oliva
  • Una cebolla picada en juliana
  • 3 cucharadas de salsa de tomate
  • Perejil picado
  • Vino blanco
  • Merkén (opcional)

Cómo preparar una sopa de pavo casera

En primer lugar, se deben sazonar muy bien los trocitos de pavo, por todos lados, con pimienta, sal y merkén, si te gustan los sabores picantes. En una olla se sofríen con aceite de oliva y los dientes de ajo picados.

Luego, se incorporan las zanahorias picadas en rojadas, los pimentones y la cebolla en juliana, para saltearlas por unos momentos. Cuando el pavo ya está dorado, se añade el vino y la salsa de tomate, mientras se revuelve la mezcla. Cuando ya esté pareja, se cubre con agua y se introduce el caldo de ave.

Antes de poner sal, dejar hervir la olla y probar el caldo, porque muchas veces no es necesario, puesto que los ingredientes cuentan con la cantidad de sal precisa. Finalmente, se debe dejar cocer el conjunto con la olla tapada, durante 30 o 40 minutos, hasta que la carne esté tierna.

Se recomienda servir de inmediato, con mucho perejil, las ventanas cerradas y la estufa encendida.

Foto: Cocina ahorro