Previene el cáncer de próstata con una Dieta Mediterránea

Desde ser buena para el cerebro e indispensable para tener buena salud, ya no hay razones para no ser fan absoluto de esta dieta. La cantidad diversa de ingredientes que la componen la hacen una de las más ricas y completas que existen, incluso reduciendo riesgos en cáncer de próstata.

No nos quedamos faltos de noticia sobre ella, porque según una publicación del sitio electrónico elmundo.com  esta dieta se relaciona con los pacientes diagnosticados con cáncer de próstata que alcanza, en España,  un total de 25.000 casos en base a los registros otorgados por la Sociedad Española de Oncología Médica (SEOM).

Por primera vez se estudia cómo la relación de la comida mediterránea podría ser un aporte, considerando que las dietas altas en carne y bajas en vegetales se asocian al riesgo de llegar a este diagnóstico. Otros factores de riesgo son la edad (entre 60 y 65 años), ser de raza negra, tener antecedentes familiares.

El 11 de junio fue el día mundial de esta enfermedad, oportunidad para dar a conocer cómo un cambio en la alimentación es oportuno a la hora de atacar este cáncer, a través de una publicación en la revista  ‘JAMA Internal Medicine’  subsanando un vacío investigativo sobre la relación alimentación y enfermedad. 

“Menos carne, más verduras”

La investigación fue realizada por el equipo del científico Erin Richman de la Universidad de California San Francisco en EE.UU., lugar donde descubrieron que los pacientes diagnosticados con este tumor podrían reducir el riego de muerte si hay un cambio en sus hábitos alimenticios, privilegiando las frutas, verduras y aceites de la bondadosa dieta mediterránea.

En la publicación de elmundo.es se señala que el estudio contó con 4.600 varones con cáncer no metastásico que habían sido diagnosticados en su centro entre 1986 y 2010. Después de evaluar las tasas de mortalidad por cáncer de próstata y otras causas, así como los patrones de dieta de los afectados, los investigadores observaron que aquéllos que reemplazaron un 10% de su ingesta de carbohidratos por grasas vegetales insaturadas redujeron casi un 30% sus posibilidades de desarrollar un tumor de próstata más agresivo, considerado incurable hoy en día. En resumen: la sustitución en la dieta de la dieta de las grasas animales y los carbohidratos por aceite de oliva y frutos secos logró una reducción de la mortalidad por cualquier causa del 26%.

Otro dato importante tiene relación con parte de esta investigación, específicamente cuando los científicos señalan que el sólo hecho de incorporar una cucharada sopera de aceite de oliva y 30 gramos de  frutos secos a la dieta alimenticia fue más determinante que los factores de edad, familia, entre otros. 

Los resultados puede tardar algunos años, pero en cuestiones de comida es importante partir desde ya, para que el impacto no sea tardío y sus efectos, en enfermos de cáncer de próstata, sean pertinentes al tiempo.

Una razón más para hacer algo por esos hábitos alimenticios que gobiernan su vida. Hacer la prueba con otros alimentos y ver el resultado en su salud, será, sin duda, la mejor forma de creer que investigaciones y millones en el mundo hacen bien cambiando la forma de comer.

En Sabrosía,  Dieta mediterránea hace bien para el cerebro

Fuente: El Mundo

Foto: lablasco (cc Flickr)