Alimentos que nos envejecen

Tranquilidad, sólo si se consumen con tanto afán que olvidamos que existe una vida saludable.

Siempre nos han dicho que los extremos no son buenos. Pues eso también es para las comidas. Hay ciertos alimentos que al ingerir en exceso pueden provocar que te veas con más años de los que tienes y eso es lo que menos queremos. En Sabrosía tenemos una lista de éstos para que pongas ojo a lo que llevas a tu boca.

Refrescos

Mucha azúcar en un sólo vaso. Así de simple. La cantidad de cafeína y ácido fosfórico promueven la acumulación de grasa, la aparición de celulitis y retención de líquidos.

Embutidos

La ingesta de éstos pueden producir  un aumento de nitrosaminas compuestos que fomentan la oxidación y la aparición de cáncer. Un daño en los tejidos y la alta concentración  de sodio son algunas de sus posibles afecciones.

Grasas hidrogenadas

Las arterias y la circulación son las que más sufren por la formación de radicales libres. Abusar de estos alimentos podría provocar ataques cardíacos.

Café, el rico café

Un compañero por las mañanas, porque muchas veces es el único que nos abre completamente los ojos, pero, como todos éstos, en extremo (cuatro tazas diarias) puede fomentar el aumento de los niveles de cortisol, la hormona del estrés, la que rápidamente se trasforma en la enemiga: acelera el envejecimiento, deshidrata y opaca la dermis.

Sodio

Se trata de uno de los minerales indispensables y al cual le hemos hecho firmes  declaraciones de afecto por poner sazón a nuestras comidas, pero ¡con cuidado!, el consumo de mucha sal mata células y tejidos, ya que altera el metabolismo de éstas. ¡Ah!, si prefiere evitar la retención de líquidos baje su consumo.

Azúcar

Los alimentos ricos en azúcar debilitan el sistema inmunitario, los procesos inflamatorios de los tejidos y la siguiente formación de celulitis; sumándole la posible obesidad que se puede generar.

 Grasas saturadas

Si usted es de quienes va de asado en asado sin cuidar el tipo de carne que pone arriba de la parrilla, créame que lo sentimos, pero sus conductas tendrán que cambiar. Muchas de estas grasas se encuentran en las carnes, como el cerdo, res y la piel de las aves, promoviendo la inflamación de tejidos, aumento de la grasa corporal y su desenlace trágico: un claro envejecimiento.

Estamos claros, la salud es la que está en juego por tanto a cambiar la dosis en la que consumimos estos alimentos y veamos los resultados que obtenemos, los cuales, sin duda, serán un alivio para cada célula de su humanidad.

Fuente: Bienestar salud