Funciones de los hidratos de carbono

Conoce las funciones principales de los hidratos de carbono.

Los hidratos de carbono o glúcidos tienen dos funciones principales en el organismo: energética y estructural. La primera es la más conocida y la que habitualmente es estudiada con más detalle desde el punto de vista metabólico. En cambio la función estructural, es si cabe más importante, pues si no fuera por ella, algunas de las moléculas fundamentales para la vida no se podrían construir.

Función energética. Los hidratos de carbono forman parte de los principios inmediatos, es decir las sustancias que el organismo utiliza con fines energéticos.

La glucosa es la forma habitual en que el organismo distribuye la energía por la economía orgánica, existiendo mecanismos muy precisos que regulan los niveles de glucemia, y que permiten una máxima eficacia en la utilización de la misma.

El resto de monosacáridos pueden ser utilizados por el organismo como fuentes de energía de dos maneras fundamentales:

  • Incluyéndolos en el ciclo metabólico de la glucosa o transformándolos en ésta.
  • Metabolizándolos en forma de ácidos grasos a partir de acetil CoA.

Función estructural. Los glúcidos, además de su función energética, desempeñan otras labores como, por ejemplo, la ribosa en los ácidos nucleicos, o la unión a lípidos y proteínas del sulfato de condroitina, ácido hialurónico, ácido glucurónico y sulfato de dermatano. Algunos de estos son fundamentales en la formación de la matriz gelificada del espacio intersticial y del cartílago del tejido conectivo. Estos compuestos se forman en circunstancias normales a partir de la glucosa de la dieta, pero ante su deficiencia se siguen formando a expensas de aminoácidos glucogénicos.