Una guía para maridar las cervezas

Te dejamos algunos consejos para encontrar buenas parejas entre cervezas y comidas, que se potencien entre sí.

La cada vez mayor oferta de estilos de cervezas nos hace adentrarnos en un conocimiento más específico de esta bebida. De hecho ya hay muchos consumidores que están prefiriendo beber cerveza a la hora de cenar, pero combinando cada plato con un estilo de cerveza distinta. El maridaje entre comida y cerveza es un mundo bastante desconocido, pero acá te dejamos algunas claves para que te guíes.

Lo fundamental es buscar siempre que los sabores se potencien y no se anulen el uno al otro. Deben ser alimentos que vayan en armonía y por eso mismo hay que fijarse en las características propias de cada uno, en el caso de las cervezas, su amargor, su carbonatación (presencia de gas), su cuerpo e intensidad de sabor, entre otros.

No hay que temer arriesgarse en probar, la idea es exactamente esa, ir probando nuevas combinaciones. De hecho hay combinaciones que son clásicas, peor bastante extrañas, como las ostras con cerveza stout, algo típico de Irlanda.

En el libro Tasting beer del afamado cervecero y consultor en cerveza, Randy Mosher, se explica cómo interactúa la cerveza con la comida.

Hay tres grandes divisiones en estilos de cerveza, según el tipo de sabor:

El primer grupo reúne a aquellas donde se siente el amargor del lúpulo -como las pilsner-, las que tienen presente el tostado de las maltas, y que son bien carbonatadas y con notas suaves a alcohol. Estos tipos de cervezas logran un buen equilibrio con comidas de sabores intensos, comidas de sabores grasos y también platos o preparaciones con notas dulces.

En el segundo grupo de cervezas están aquellas con notas dulces y con fuerte presencia de la malta tostada, pudiendo estas ser cervezas ámbar, rojizas y negras. Estas van bien con comidas condimentadas y picantes, como la india, por ejemplo. Esta combinación hace que los distintos sabores se puedan distinguir, sin opacarse, sino logrando un balance entre ellos. Esto también funciona con las comidas ácidas, por ejemplo un ceviche.

En el tercer y último grupo están las cervezas donde al amargor es predominante, como las Indian Pale Ale, estas si se combinan con preparaciones condimentadas o picantes, intensifican este sabor.