Machas: ¿Parmesanas o Luco?

Esta exquisita receta tradicional se ha ido degenerando con el tiempo convirtiéndose en otra receta de menos realidad. Cuidemos la calidad de la cocina chilena y exijamos que vuelva a nuestras mesas bien hecha.

Machas a la parmesana, ostiones a la parmesana, mixto a la parmesana, almejas a la parmesanas, etc….. Son todos productos del mar, específicamente bivalvos, que unidos delicadamente con algo de mantequilla, pimienta, vino blanco y queso ”  Parmesano”, y que, luego de pasar unos minutos en el horno, arrojan como resultado una de las preparaciones más clásicas de nuestro Chile.

Pero tenemos pequeños grandes detalles con esta preparación. Esta elegante, delicada, sabrosa y tradicional receta se ha degenerado, llegando a ser hoy en día lo que yo denomino como ¡”Machas Luco”! Efectivamente esta es otra preparación, porque de la receta original poco nos queda…

En la actualidad toman un bivalvo a elección, que con suerte le sacan en su totalidad la arena ni el ” tracto digestivo”, después la colocan en su concha y le agregan una cantidad abismante de queso gouda o chanco del más barato que encuentren. ¡Nunca fue Parmesano!, como es el espectacular queso original que le da el nombre a esta alucinante preparación.

Machas Luco, machas luco, machas luco… Machas extremadamente aceitosas o grasientas,  como quieran llamarle, Machas que generalmente sufren de pigmeismo al ser realmente enanas por dos razones; por el tamaño de compra (machas guagua) y por la excesiva sobre cocción que las dejan duras como palo. Las machas están tristes por que no pueden deleitarnos con su refinado sabor.

A modo de un pequeño viaje al pasado cercano, es que me acuerdo de las machas XL de nuestras playas, especialmente en Caldera y Bahía Inglesa, donde uno caminaba y las sacaba con los pies, llegaba a la casa  y las preparabas solo con limón… ¡Qué cosa más rica!, sabor limpio, textura perfecta, tamaño impensado para estos tiempos.

¿Qué hacemos?

Es hora que exijamos las machas u ostiones a la parmesana como la receta manda, no nos conformemos con una mala preparación, siempre pida que lleguen con queso parmesano y ¡solo lo justo! Que no lleguen con ese gran cerro de queso de escasa calidad y pasadas de su cocción ideal.

No olvidemos que tenemos una muy buena gastronomía en Chile, cuidémosla y siempre exija calidad y no cantidad. ¡Vamos que se puede!

Por último, no se pueden perder algunas otras preparaciones que derivan de las parmesanas y que correctamente les han bautizado con nombre propio, como las “Machas a la gringa”, que llevan albahaca, toda una maravilla.