Salmón macerado con aceite de sésamo y jengibre

Una receta de salmón con muchos toques asiáticos. Una forma realmente sabrosa de comer un pescado tan popular.

Desde que descubrí la cocina asiática debo confesar que hay ciertas cosas que ya no paso por alto. Algo fundamental, por ejemplo, es que descubrí que el salmón fresco en sushi, o macerado en otro tipo de elaboraciones como esta especie de tartar de salmón macerado con aceite de sésamo y jengibre, es mucho mejor.

De esta forma se aprecia la sedosidad de la carne del salmón a la vez que un sabor más sutil y lleno de matices. Si lo comemos cocinado, (vapor, horno, plancha, etc.), su sabor se vuelve más intenso pero menos sutil. En especial si nos pasamos en su punto. Así que mi consejo es que siempre que podáis, comerlo en fresco o macerado.

Tiempo de elaboración | 25 minutos
Dificultad | Fácil
Personas | 4

Ingredientes

  • 400-500 g de salmón fresco
  • 2 cucharadas de aceite de sésamo
  • 2 cucharadas de vinagre de arroz
  • 1 cucharada de salsa de soja
  • 1 cebolleta (solo lo verde)
  • 1 cucharadita de jengibre fresco rallado
  • Shichimi togarashi
  • 4 yemas de huevo
  • Unas lascas de queso curado

Cómo hacer salmón macerado con aceite de sésamo y jengibre

Quitamos la piel y las espinas del salmón. Las espinas se quitan fácilmente con unas pinzas. Son grandes y están en la linea de flotación. Después lo cortamos en dados pequeños.

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A continuación añadimos el vinagre, el aceite y la salsa de soja. Mezclamos bien y dejamos unos 15 minutos en frío.

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Continuamos cortando la cebolleta, solo el verde, bien fino. La dejamos en agua muy fría para que quede dura y cruiente. Ponemos el salmón en un plato, dándole volumen. Colocamos la yema de huevo (por cada ración), la cebolleta, el jengibre y el shichimi togarashi.

Consejos y sugerencias

Este plato es muy fresco, ideal para el calor, o incluso para un entrante pequeño y sabroso en los días fríos del invierno. Algo diferente, pero como os comenté al principio es la mejor forma de disfrutar del salmón. Incluso más que cocinarlo.