Adicta a la Coca Cola hasta el final

¿Deberíamos poner límites a los refrescos? O solo somos responsables de forma individual de lo que nos ocurra. Bueno, hay casos y casos. Conoce el de Natasha.

No hay que ser muy lumbreras hoy en día para saber que si consumes demasiado de un tipo de alimento, que se sabe de sobra que no es fuente de salud y de bienestar, terminarás pagándolo de un modo u otro. Y esto es lo que le ha pasado a Natasha Harris, una joven neozelandesa de 30 años que murió por arritmia cardiaca tras beber entre 7 y 10 litros de Coca-Cola al día.

Esto me recuerda a esos documentales que se han hecho sobre las consecuencias de abusar durante un periodo de tiempo de comida como pizzas, hamburguesas, etc., de forma diaria. La diferencia es que la realidad, una vez más, ha superado a la ficción o al menos a la realidad simulada de un documental.

Parece que la vida de esta joven no es que fuese una vida ejemplar. No bebía ni un solo trago de agua ni de té ni de nada. Solo Coca Cola, además fumaba una cajetilla y media al día, unos 30 cigarillos diarios. Para que os hagáis una idea, beber esa cantidad de coca cola supone consumir al día más de 1 kilo de azúcar y unos 970 mg de cafeína.

Los problemas de salud de Natasha empezaron con hipopotasemia, un bajo nivel de potasio causado por consumir mucha cantidad de refrescos. La falta de potasio produce ritmos anormales del corazón por los niveles altos de cafeína, cansancio, dolores de cabeza, le habían quitado dientes, e incluso uno de sus hijos nació sin esmalte en los dientes.

Ahora bien, el juez instructor, que ha llevado el caso, David Crerar ha señalado que la única responsable ha sido la fallecida, en todo y en cuanto no se puede responsabilizar a la empresa de la salud de los consumidores que ingieran cantidas insalubres de su producto. La propia compañía ha hecho público un comunicado:

“Estamos de acuerdo con la información compartida por la oficina del forense de que la ingestión excesiva de cualquier producto alimenticio, incluyendo el agua, en un corto período de tiempo sumado al consumo inadecuado de nutrientes esenciales, y la falta de intervención médica puede ser mortal. Creemos que todos los alimentos pueden tener lugar en una dieta equilibrada y sensata, combinada con un estilo de vida activo. La base de una buena nutrición es el equilibrio, la variedad y la moderación”, aseguran.

Y la verdad que yo estoy totalmente de acuerdo, las personas somos los únicos responsables de nuestra salud. No podemos siempre hacer culpables de los errores que nosotros cometemos a marcas o empresas. Ahora bien, también es cierto que el estado debería regular la publicidad, y otros mecanismos, para poder poner fin o al menos poder dar alternativas a las personas que se encuentren en casos similares.

Vía El Mundo