La importancia del hierro en la alimentación (II)

Hoy explicamos qué ocurre cuando se tiene poco hierro o demasiado. Siendo el hierro un nutriente fundamental para muchos colectivos de la población.

La semana pasada vimos la importancia del hierro en la alimentación, principalmente vimos la importancia nutricional y las fuentes de donde se obtenía el hierro. Así que hoy nos centraremos en sus repercusiones sobre la salud, teniendo en cuenta que nos referimos a una ingesta insuficiente, como por el abuso en su consumo.

Cuando se consume poco hierro

La consecuencia de un consumo bajo y mantenido de hierro respecto a las necesidades es la aparición de una anemia ferropénica, que repercute principalmente en la producción de hemoglobina. Es la carencia nutricional más frecuente en nuestro medio actual.

Las causas pueden ser debidas a cantidades insuficientes de hierro biodisponible en la dieta o a procesos en los que se excrete en exceso este nutriente. Además, hay que considerar las pérdidas mestruales en la mujer que cuando son más importantes de lo habitual, y la dieta diaria no aporta la cantidad de hierro necesaria, da lugar a la instauración de cuadros de anemias.

También es frecuente que, en personas mayores de 65 años de ambos sexos, aparezcan problemas de anemia ferropénica por pequeñas pérdidas sanguíneas repetidas, a través, por ejemplo, de hemorroides o de una hernia de hiato, junto con un menor apetito a estas edades.

Otras circunstancias que puede llevar a un consumo bajo habitual de hierro, bien sea por ignorancia o por falta de recursos económicos, es una alimentación insuficiente, una dieta monótona o a base de comidas rápidas y desordenadas.

Cuando se consume demasiado hierro

El hierro de los alimentos no suele causar toxicidad, salvo en individuos que tengan deficiencias genéticas que ocasionen una hiperabsorción del elemento. El problema de la siderosis se debe a un exceso de hierro en el organismo, produciéndose una conglomeración de moléculas de ferritina con el hierro en exceso, formando hemosiderina.

Sin embargo, el principal motivo de intoxicación por hierro lo representa el consumo por parte de niños de dosis medicamentosas para adultos de suplementación de hierro.

En conclusión, el hierro es un nutriente de suma importancia en determinados colectivos de población. Su carencia provoca anemia ya que forma parte de la hemoglobina de transporte de oxigeno por sangre y la mioglobina que la forma de almacenamiento de oxigeno en músculo. Esta anemia es uno de los grandes problemas de las sociedades en vías de desarrollo y dentro de los países desarrollados de la población femenina en edad fértil.

El hierro es aportado tanto por alimentos de origen vegetal (leguminosas, cereales) como animal (carne, hígado, etc), pero en estos últimos la capacidad de utilización que tiene el organismo es mayor. Son numerosos los factores que afectan la biodisponibilidad del hierro, que conviene conocer para ser más eficaces a la hora de aportar este nutriente por la dieta.