Europa: El fin de los descartes en la pesca está cerca

El Parlamento Europeo ha aprobado la eliminación de los descartes. Pero el camino es largo hasta que esto se convierta en norma.

Para hablar de la iniciativa del parlamento europeo que supondrá una revolución en la forma de entender la pesca en Europa deberíamos irnos a una campaña que se inició hace unos meses “Ni un pez por la borda”. Una campaña del chef Hugh Fearnley-Whittingstall que lucha por hacer cambios en las directivas europeas de pesca para prohibir los descartes en las capturas.

Es decir, es una practica que supone arrojar al mar las capturas no deseadas, en mayor parte peces muertos de especies arrastradas en las redes de otras especies. Además, la medida aprobada por el parlamento europeo con 502 votos a favor, 137 en contra y 27 abstenciones incluye una limitación de la sobrepesca.

Lo malo, es que tradicionalmente el parlamento europeo es mucho más agresivo en sus recomendaciones que las directivas que acaban siendo aprobadas. Así que se espera que a lo largo de los meses que quedan de negociaciones la norma que acabe siendo aprobada sea, tal vez, algo que no tenga prácticamente nada que ver con lo aprobado.

Los detractores de este texto aprobado vienen de la mano de partidos de derechas europeos, en especial el PP español, y de organizaciones de pescaderos que identifican esta recomendación de suprimir los descartes de forma inmediata como el fin del sector pesquero en Europa.

Pero, y yo me considero un defensor de la medida, hay que tener en cuenta que precisamente es una medida destinada por un lado a recuperar las poblaciones de peces en el año 2020 y por lo tanto de esta forma conseguir que el sector pesquero aumente en 15 millones de toneladas las capturas y a su vez crear 37.000 nuevos puestos de trabajo.

Datos: En Europa los descartes representan un 25% de las capturas actuales, y teniendo en cuenta que practicamente todo lo que se devuelve al mar está muerto se está causando un grave perjuicio al medio ambiente, además de ser una medida que va en contra de la economía. Por no decir, o hablar de conceptos éticos como pensar la cantidad de gente que pasa hambre en el mundo.

La situación actual deriva, según científicos de Bruselas en una sobreexplotación que afecta al 80% de las poblaciones del Mediterráneo y al 47% de las del Atlántico. Debido a un exceso de capacidad de la flota pesquera, a las posibilidades excesivas de captura y a un escaso cumplimiento de la normativa.

Así que solo queda esperar, y seguir presionando, para que la norma que vaya a salir al respecto se parezca lo más posible a lo aprobado por el Parlamento Europeo.

Vía El País