2013 año internacional de la quínoa

El 2013 ha sido proclamado por la FAO como el año internacional de la Quínoa. Siendo este una especie de cereal que en la actualidad casi no pueden ni consumir las propias personas que lo cultivan.

La quínoa o quinua es una especie de cereal que tiene una gran importancia en la alimentación de muchas zonas del planeta, y que en los últimos tiempos está ganando importancia dentro de la cocina occidental gracias a la utilización del mismo por parte cocineros e vanguardia. Pero es en su valor nutricional donde reside todo su valor: alto contenido en proteínas, hierro, magnesio y mucha fibra.

De hecho es tanta su importancia que como reconocimiento a su valor nutricional y pieza clave en el desarrollo rural de muchas zonas que las Naciones Unidas han designado 2013 como el Año Internacional de la Quínoa. Y este reconocimiento sirve para las más de 30.000 especies vegetales comestibles de las cuales más de 7.000 han sido utilizadas en la historia de la humanidad para satisfacer las necesidades humanas básicas como comida, ropa, fibras, medicinas, materiales de construcción y combustible. Un reconocimiento extenso a todas las especies infrautilizadas.

Historia de la Quínoa

Hay documentos históricos que sitúan el descubrimiento y los primeros usos de la quínoa hace unos 7.000 años, son restos de este pseudocereal que se encuentran en tumbas y en restos de vasos de cerámica de Tarapacá, Tiltil, Quillagua Calama, Arica (Chile) y diferentes regiones de Perú, Bolivia, etc.

Es un “cereal” realmente mágico para toda la cultura de los incas, servía como ofrenda en las ceremonias especiales en las que se ofrecía al Dios Sol para que hubiese buena cosecha. Y no fue hasta el año 1551 cuando se informa al Emperador Carlos I sobre los cultivos en los alrededores de Concepción en Chile. Nombrándolo entonces como un alimento básico en la alimentación de la población junto al maíz y las papas.

Hoy en día, es curioso que sigue siéndolo pero es precisamente por culpa de lo famoso que se ha vuelto que se ha convertido en un alimento de lujo para quien lo cultiva y ni ellos mismos pueden comprarlo al precio que está en el mercado internacional. Prácticamente todo lo que se produce en Bolivia y demás países se dedica a la exportación.

De hecho se calcula que solo un 10% de lo que se produce en Bolivia se dedica al consumo interno. Algo que las autoridades a nivel mundial deberían rectificar y tal vez poner aranceles especiales si tenemos en cuenta que las poblaciones de estos países llevan más de 7.000 años consumiendo algo que ahora no pueden por los precios.

Hay circunstancias que podrían dar a pensar que tal vez la superficie de cultivo no sea suficiente pero no es así, en 2012 se amplió en torno a un 50% esta superficie pero aún así el precio aumentó en torno a un 10%. Es decir, a pesar de cultivar más toneladas y hectáreas resulta que el precio sigue subiendo.

Y ni la sobreexplotación ni la subida de precios son el remedio, ya que en muchas ocasiones un cultivo más extensivo hace que el ecosistema se dañe al utilizar mecanismos no tradicionales de cultivo y por la utilización de pesticidas y plaguicidas.

Así las cosas la Quínoa seguirá siendo fundamental, seguirá siendo también un alimento que marcará tendencia gastronómica y si no se pone remedio entre todos acabaremos por hundirla en poco tiempo.

Vía El Mundo