Receta de pizza marinera de anchoas

Hoy os traemos una receta de pizza hecha con anchoas, atún y aceitunas verdes, ingredientes todos ellos muy potentes para no dejar indiferente a nadie.

Para mi es uno de los matrimonios más perfectos que existen. Me refiero al que forman las pizzas y las anchoas. Sé que sobre el tema hay hasta series de televisión donde hay defensores de las anchoas y detractores. Pues yo soy de los primeros. Me encantan como quedan, realmente me encantan en todas las recetas de pizzas y en las de pasta también (en todas en las que tenga que ir).

Por otro lado, esta es una receta muy marinera, aunque se le podrían añadir algunos ingredientes más, como por ejemplo unas alcaparras, muy del mediterráneo. Y las aceitunas en lugar de ser verdes podrían ser negras. Todo para hacerla a vuestro gusto.

Tiempo de elaboración | 2 horas
Dificultad | Media

Ingredientes

250 g de harina
140 ml de agua tibia
15 ml de aceite de oliva
3 g de levadura de panadería instantanea (10 g de levadura fresca)
50 g de bonito (atún) en aceite de oliva
1 puñado de aceitunas verdes sin hueso
16 anchoas
75 g de mozzarella
4 cucharadas de salsa de tomate
Sal

Cómo hacer una pizza marinera de anchoas

Empezamos con la masa. Mezclamos todos los ingredientes de la masa: harina, sal, agua, aceite y la levadura. Después amasamos unos 5-10 minutos con energía y dejamos fermentar hasta que doble el tamaño.

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Desinflamos un poco la masa dándole palmadas y le damos forma sobre la mesa con un poco de semolina o harina. Lo mejor es hacerlo poco a poco, aplastando y estirando a la vez, vuelta a vuelta.

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Después iremos colocando todos los ingredientes encima. Primero el tomate, también le he añadido un poco de albahaca, un poco de queso, el atún, las aceitunas y las anchoas. Y metemos al horno a unos 230-250 ºC durante 7-10 minutos.

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Consejos y sugerencias

Si no os gustan las anchoas excesivamente fuertes, lo mejor es que para esta pizza marinera, las añadáis en el último minuto a la pizza. Solo un ligero toque de horno y eso hará que no queden mucho más fuertes de lo que ya son por sí solas.