Chile: El centenario San Remo

El restaurante San Remo es uno de los baluartes de nuestro patrimonio gastronómico. Célebre por su arrollado huaso, hoy está a punto de cerrar porque se ubica en la ruta de la nueva línea 3 del metro de Santiago. Conoce su historia aquí.

Para los que no entiendan de qué estamos hablando, les puedo contar en pocas palabras que existe un restorán de comida tradicional chilena, que partió solamente hace un par de añitos; ¡nada más ni nada menos que en 1890!, para ser más exacto.

Efectivamente, la familia Siré está en esta casa desde aquellos años, cuando recién se comenzaba la construcción de calles de adoquines en Avenida Matta, tal como ratifica la foto que exhiben orgullosamente en el bar del restorán. Primero fue el bar La Blanca, luego la carnicería Vaca Gorda y, desde 1976 hasta la fecha, se llama San Remo, restorán en el cual se encuentran sólo cinco platos tradicionales: la fricandela, la escalopa, el pollo apanado, el costillar de chancho y uno de los mejores arrollados huasos de nuestro Chile.

Y es que no es solamente un restorán familiar antiguo. ¡El San Remo es un clásico de tomo y lomo! Es la catedral urbana del arrollado, es patrimonio gastronómico, es un restorán exitoso con más de 250 personas al día.

Este boliche es parte de nuestra identidad gastronómica, es tradición palpable. Extensas jornadas de trabajo, incontables levantadas al alba, tres generaciones y dos sacos de papa diarios durante 36 años. Es calidad, esfuerzo, historia y trabajo. Es familia, es amistad, es respeto. Simplemente, no es un restorán cualquiera.

¿Y por qué les cuento esto?

Porque incomprensiblemente lo quieren cerrar y expropiar por la ampliación de las línea N°3 del Metro. Así es, lamentablemente el viernes 28 de septiembre les llegó la notificación la cual explica que tienen 90 días para cumplir la resolución judicial. Son 86 duros años que se terminan por el paso del progreso irrespetuoso y mutilante. Son 36 años que terminan porque un ingeniero decidió que el respiradero de la línea del tren subterráneo tiene que ser justo aquí, porque es económicamente lo más rentable. La verdad es que puedo entender que tenemos que crecer, que hay que modernizarse, que es útil para muchos, etc. Lo que no entiendo es por qué no podemos hacerlo respetando lo más preciado que tiene una nación: la identidad.

El San Remo es parte de nuestro sello, es donde podemos llevar a nuestros hijos a que conozcan nuestra gastronomía bien hecha, es donde les podemos mostrar lo que es la lealtad de trabajar 28 y más años en el mismo lugar, es donde podemos respirar aire republicano, respirar el Chile lindo. Lamentablemente se nos están acabando los baluartes, los íconos, los grandes, los imperdibles, los de verdad.

Pero ¿cómo no poder correr un hoyo 30 metros más lejos para dejar nuestra alma intacta? La verdad es que solo hay que querer, es tener la voluntad de hacerlo.

Mis más grandes respetos al gran San Remo.