El pollo y la cerveza

No hablamos de maridaje, si no de lo útil que es esta bebida para preparar este tipo de carnes blancas.

¿Les ha pasado que asan un pollo entero o cocinar una pechuga deshuesada a la plancha y -de verdad- no saben a  nada? Suele suceder, sobre todo con esos pollos de crianza y procesamiento industrial, muy grandes y voluptuosos pero con muy, pero muy poco gusto. Pero claro, este tipo de pollos son los más baratos y fáciles de encontrar en el comercio (al menos en Chile). Por lo mismo, son los pollos que habitualmente tenemos en casa para cocinar.

Entonces, ¿cómo le damos gusto a los pollos que cocinamos? Muy fácil, la palabra clave es cerveza. Es que claro, si antes de asar en la parrilla un pollo completo o cocer unos filetes de pechuga en una plancha nos preocupamos de marinar esta carne con una buena cerveza, ojalá por unas 12 horas y en el refrigerador, el resultado final será mucho mejor. Créame.

Sin embargo, hay que tener en cuenta alguna cosas antes de marinar el pollo con cerveza. Primero, si uno quiere darle un sabor suave al pollo, debe usar una cerveza suave, tipo Lager. Ahora, si quiere darle mucho gusto a esta bebida, puede optar por cervezas más fuertes o incluso alguna variedad negra, la que hasta cambiará el color del pollo. Otra cosa es saber con qué complementar la marinada. Anote: sal, pimienta, ajo, comino y orégano se llevan muy bien con la cerveza. Y tercero, el tiempo. Mientras más tiempo deje el pollo sumergido en la cerveza y aliños mejor quedará. Ahora, si puede dejarlo unas 24 horas, el resultado será infinitamente mejor.

Anímese y use la cerveza para cocinar el pollo. No se arrepentirá.