Derek Mossman, el vino y el emprendimiento social

Entrevistamos a Derek Mossman, viñatero independiente, socio de la viña Garage Wine Co.que produce un vino carignan a la antigua, a mano y a caballo, con viejas parras del Valle del Maule junto a pequeños agricultores de la zona. Una historia de emprendimiento que estará en Common Pitch Chile.

La innovación no siempre está ligada al desarrollo de la tecnología, hay casos como el de Derek Mossman donde la innovación está en el pensamiento lateral, es decir, la creatividad y la forma de pensar sobre una situación y un problema, lo que aquí implicó volver a utilizar las viejas técnicas. Eso unido a una fuerte convicción, ya es la base para iniciar un emprendimiento.

En el caso de Mossman, canadiense avecindado en Chile hace ya más de dos décadas, emprender la viña Garage Wine Co, significó dejar atrás su vida anterior en que se dedicaba exitosamente a la publicidad y comunicaciones, donde incluso trabajaba para algunas grandes viñas chilenas. Su éxito radica en crear vinos con identidad, artesanalmente, a escala humana y dentro de esto aprovechar de revalorizar el trabajo de cada uno de los participantes en esta cadena productiva, por ejemplo, el de los pequeños productores de uva de la región del Maule.

De esta aventura que ya tiene bastantes años y su experiencia como un viñatero independiente en Chile -el es uno de los creadores del Movimiento de Viñateros Independientes de Chile MOVI-, hablará Mossman en el evento Common Pitch, un encuentro sobre emprendimiento e innovación, que reúne a importantes emprendedores y personalidades internacionales (como Al Gore) y que se desarrollará en dos jornadas, el 29 de noviembre y el 1 de diciembre.

Por mientras y para que conozcas más sobre su emprendimiento y los vinos que produce Garage Wine Co., lo entrevistamos aquí en Sabrosía.

-Sabrosía: ¿Cómo nace Garage Wine Co.?

-Derek Mossman: En el garage al lado de mi casa. Al principio era un hobby junto a los amigos y la familia que rápidamente se convirtió en un mito urbano, a causa de los vinos que producíamos. En esa época yo trabajaba en la industria de la persuasión con grandes marcas y este trabajo con el vino, donde tenía que ensuciarme las manos, me ayudó a balancear mi vida y también mi alma. El Garage fue creciendo hasta que ya no cabía en la casa y entonces, cambiamos nuestros equipos a un pequeño espacio que arrendamos en una bodega. Hoy hacemos los vinos en la bodega de la viña Reserva de Caliboro en el Maule, donde están los pequeños agricultores de la uva Carignan.

-S: ¿Qué vinos hacen? ¿Y cuánto?

-DM: Hacemos 75 barricas de vino, alrededor de unas 1.800 cajas. Los elaboramos a la manera antigua, trabajando a mano y arando con caballos, con agricultores que cultivan una uva muy especial que es añejada en viejas barricas durante dos inviernos. Aunque hemos crecido un poco, todavía usamos las mismas técnicas: cubas abiertas que pisoneamos a mano. El prensado es estrictamente manual. Para estas labores físicas tenemos la ayuda de los estudiantes de enología. Es increíble la cantidad de estudiantes que quieren hacer la práctica con nosotros –y también con las otras viñas miembros de MOVI-. Espero que esto sea un signo de un cambio generacional que se interesa más en los pequeños que en los grandes nombres.

Nuestra medida del éxito no es el tamaño. Nunca fue nuestra idea entrar en una competencia de quién puede hacer su empresa más grande, o el vino ícono más caro. Nosotros nos propusimos hacer un vino con identidad. Es por eso que hacemos Carignan. Y es por eso, que junto a otros viñateros hemos ayudado a formar VIGNO (viñateros de Carignan), la única y real Denominación de Origen Controlada (D.O.C.) en Chile.

-S: ¿Por qué apostaste por una cepa como el Carignan?

-DM: Si algunos piensan que la Carignan es rara o exótica, es sólo porque Chile está muy centrado en el Cabernet Sauvignon que se vende bien en los supermercados. Con el carignan hemos desarrollado un nicho que de alguna manera ayudará a los consumidores de vino del mundo a repensar sus concepciones equivocadas sobre el vino chileno. Chile afuera es mayormente conocido por producir vinos económicos y este es un círculo difícil de romper. La oportunidad para el país hoy está en hacer vinos a escala humana, con cepas como el Carignan y sus viejas parras del Valle de Maule, que se han trabajado a mano y caballo desde la época colonial y que producen algunos de los vinos más interesantes de Chile, en mi opinión, pero ¡atención! que los críticos de vino e importadores están cada vez más de acuerdo conmigo.

El carignan no es una copia de nada y, con sus viejas parras, es algo que Chile puede hacer mejor que cualquier otro lugar en el mundo. Estoy seguro de eso y no estoy solo en esta convicción. Seguramente otros están haciendo vinos que ganan en las páginas de finanzas chilenas, pero en Garage Wine Co. lo que queremos va mucho más allá que ganancias y pérdidas.

-S: ¿Cómo llegaste al emprendimiento social?

-DM: Luego del terremoto en 2010, que afectó profundamente la zona vitivinícola del Maule, viví una odisea personal junto a un amigo fotógrafo, Matt Wilson. Eso me inspiró a querer hacer más. Primero me propuse crear alguna manera para que el carignan y las viejas parras del Maule ayudaran a la región a reestablecerse y luego gané una beca con fondos de Inglaterra para este proyecto.Comenzamos trabajando con pequeños agricultores, trabajando sus tierras ancestrales con antiguos métodos, a mano y con la ayuda de los caballos. La fruta que ellos vendían a las cooperativas para hacer vino barato, era una uva de fantástica calidad y con algunos consejos y reorientación pensé que serían capaces de producir mejor fruta que las plantas más modernas. Fue una verdadera aventura y con el tiempo, con mis hijos nos acostumbramos a viajar en la pequeña camioneta roja por el Maule. El vino se hizo interesante para mis hijos por primera vez y cuando vi en sus caras el efecto que provocó este movimiento de vuelta a la tierra, supe que valía la pena continuar.

Luego del primer año, cuando íbamos a terminar el proyecto, un agricultor de berrys chileno, San José Farms, nos ofreció financiamiento. Algunos dicen que el emprendimiento social no existe en Chile, pero yo digo que sí. Solo necesita más invención. San José Farms no actuó por caridad, sino porque vio un buen negocio, un negocio sustentable y 100% chileno.

El éxito fue contagioso y hoy nuestro importador en Inglaterra, Bibendum, también se ha incorporado al programa como parte de su línea de comercio ético, financiando una parte y ayudando a vender estos vinos en verde. ¿Quién en el negocio del vino en Chile recibe un prepago por vinos que aún no han sido terminados? y de parte de un importador tan prestigioso como Bibendum? ¿Estábamos locos? Al parecer no tanto. Hoy el carignan arado a mano por los trabajadores y agricultores los ayuda y los involucra en el mundo del vino de primera calidad. Ya no son una fuente de fruta común que es explotada por una corporación y están orgullosos de cultivar una uva de gran calidad que vale más porque está destinada a hacer vino.

-S: ¿Qué le dirías a alguien que quiere empezar un negocio independiente relacionado a la agricultura o vitivinicultura?

-DM: Lo primero, es que en Chile en general es un gran momento para ser independiente. La mayoría están engañados con el delirio de grandeza que es trabajar para una gran empresa. ¡Esta ilusión significa que hay menos competencia entre los pocos independientes que se atreven a ir por su propio camino! Y también quiere decir que hay muchas oportunidades. Hay que enfrentar el hecho de que no estamos pensando fuera de los límites establecidos. Aquellos que piensan fuera de la caja, fuera de la norma, forman un nicho con un tremendo potencial. E incluso más en un negocio como el vino donde el establishment y el conservadurismo realmente suprimen la creatividad.

Además, les diría que tengan temple, que tengan la piel curtida antes de empezar porque los poderosos de cualquier negocio están muy seguros de su rol y no les harán fácil la entrada. Ellos tienden a pensar que son dueños de la industria, pero con un poco de reinvención, rápidamente queda claro que el futuro de cualquier tipo de negocio o industria no pertenece a nadie. De hecho, éste solamente existe en la mente de su creador.

Fotos por Matt Wilson www.mattwilson.cl

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©Matt Wilson