La OCU denuncia a nueve marcas de aceite de oliva

España: La Organización de Consumidores y Usuarios ha denunciado a 9 marcas de Aceite de Oliva por engañar a los consumidores vendiendo aceite de menos calidad que el que figura en los envases.

La Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) la ha vuelto a “liar”. Si hace un tiempo fue con las marcas de leche, ahora le tocan a las marcas de aceite de oliva. Y es que en un nuevo estudio haa denunciado a nueve marcas de aceite de oliva, bajo el supuesto de que engañan al consumidor, vendiendo un aceite etiquetado como “extra” cuando sólo es “virgen” y que, por lo tanto, venden a un precio superior al que le corresponde, casi un euro más.

El estudio lo han realizado sobre 40 marcas de aceite: 34 etiquetadas como Aceite de Oliva Virgen Extra y 6 como aceite de oliva virgen. En concreto las 9 marcas acusadas son: Eroski, Hojiblanca, Coosur, Ybarra, Consum, Arteoliva, Condis, Olisone, Aliada, Maeva, y Olián.

Los casos más fragrantes son las marcas Maeva y Olián, ya que parece que ni siquiera son aptas para el consumo ya que se trata de aceite “lampante”, las aceitunas parece que son viejas o mal conservadas, además. Un tipo de aceite que hay que refinar para poderlo consumir. Todos los aceites, en general, tienen etiquetas correctas pero incompletas, ya que podrían añadir algo más de información, como por ejemplo la fecha de envasado.

Los mejores “virgen extra” son: Oleoestepa, Ybarra (gran selección afrutado), Hacendado, La Española (gran selección), Dintel (selección especial), El Corte Inglés, Carbonell (gran selección), Día y La Española.

Entre los “virgen” destacan Mar de Olivos, Cerrefour, Cordoliva y Auchan, La OCU recuerda que el precio medio del litro de aceite de oliva virgen ronda los 2,38 euros, mientras que el virgen extra es casi de un euro más y que cada español consume al año algo más de trece litros, de los que casi diez son se oliva.

En el estudio, la OCU explica que, para verificar su calidad, los aceites fueron sometidos a varios análisis químicos y a uno organoléptico, siguiendo los métodos analíticos oficiales que estipula la normativa.

Por su parte, por el momento Hojiblanca ha respondido, indicando que denunciará a la OCU “al haber incumplido, para su realización, el Anexo XII del Reglamento CEE 2568/1991 y el Real Decreto 1945/1983. Estas normativas fijan los procedimientos, determinando el número de muestras a tomar, su conservación y manipulación, la realización de los análisis y la posibilidad de llevar a cabo análisis contradictorios y dirimentes, unos condicionantes que rigen, asimismo, para estudios difundidos por parte de medios de comunicación como sería el caso. Por consiguiente, Hojiblanca considera que los análisis infringen la ley y son inválidos.”

Vía El Mundo