Ingredientes de otoño: las castañas

Las castañas, fruto del otoño por excelencia en muchas zonas de España. Conoce sus propiedades nutritivas y cómo prepararlas.

Las castañas las relaciono necesariamente con el frío, normalmente me imagino una escena algo gris, la gente con abrigos yendo y viniendo por la calle y solo una persona quieta, es en el único sitio donde veo luz, la luz de las llamas que hacen las castañas. Castañas que por lo tanto recuerdan al otoño y al principio del invierno.

Las castañas es el fruto del castaño y solo es comestible después de su cocinado. Cuando hablamos de castañas nos referimos al fruto completo, son tres castañas por cada fruto espinoso del árbol y están separadas por membranas. Aunque a vaces las llamamos castañas a las separadas, desprovistas de membranas y que se utilizan para hacer los famosos marrons glacés.

Las castañas: ricas y muy nutritivas

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cc juantiagues

Las castañas, hace mucho tiempo, que son un fruto que ha estado relacionado con capas de la sociedad más humildes. Al menos en algunas de sus elaboraciones, como son simplemente asadas o en guisos. Eran una forma de calentarse fácilmente.

Pero las castañas, hoy en día son aprovechadas para una multitud de postres y platos salados. Comprarlas para asar sería echarlas a perder la verdad, ya que en elaboraciones saladas aportan un sabor realmente rico. En dulces resultan el mejor ingredientes: tartas de chocolate y castañas, dulce de castañas, etc.

Este fruto aporta el triple de calorías que un plátano. Unas 307 kcal por cada 100 g. Durante mucho tiempo, por esta razón calórica, han sido indispensables para la alimentación de muchas zonas productoras de castañas.

También tienen una proporción muy alta de hidratos de carbono por lo que para personas con problemas de azúcar no son buenas acompañantes. También tienen mucho potasio y hierro, vitamina B y un 50% de su peso es agua.

Y parece que todo es malo, muy calóricas, muchos hidratos de carbono. No son malas, solo hay que consumirlas en su adecuado momento. Son ricas en aceites vegetales monoinsaturados,

Cómo comer castañas

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cc Frabisa

Las castañas, como os he comentado antes no se pueden comer crudas. Bueno, por un lado son un poco malas en crudo y por otro lado tienen demasiados taninos y producen molestias gastrointestinales.

Una vez cosechadas las castañas se suelen dejar unos 10 días antes de consumir. Estos días ayudan a que parte del almidón que tienen (en forma de hidratos de carbono) se transformen en azúcar.

Al cocinar las castañas conseguimos que ese proceso de acelere y se vuelvan más dulces y más digeribles. Esto se hace con calor directo o diferido. Asarlas o bien cocerlas. A partir de ahí se pueden pelar y cocinar para la elaboración que sea o bien comerlas directamente.

Para consérvalas solo hay que tener cuidado de ponerlas en un lugar fresco y seco, sacarlas siempre de las bolsas de plástico en las que nuestros abuelos suelen dárnoslas ya que se pueden llenar de moho. Lo mejor es congelarlas directamente o bien cocinarlas y congelarlas para conservarlas durante meses, incluso fuera de temporada.