El confesionario de la cocina

Breves reflexiones sobre lo que significa para mi cocinar. El hecho de confesarse con lo que cocinas o comes es algo innato a nosotros.

Ya sabéis que el confesionario es ese habitáculo de reducido espacio que sirve para el sacramento de la reconciliación con la iglesia católica. Bueno, esto es al menos lo que dice la wikipedia, porque to realmente de confesionarios sé bastante poco. De hecho del único confesionario que sé, al menos un poco más, es el de la cocina.

Por cierto, la historia del confesionario, el de verdad, tiene su miga. No sabía que los primeros fueron creados en el Concilio de Trento, hace casi 500 años. Consistía en lo mismo y es allí donde se colocó una rejilla para evitar que el confesor y los penitentes intimasen demasiado, además, imagino que para dar más privacidad al hecho de confesarse.

La verdad que de la única forma que sé confesarme es en la cocina. No, no la estoy comparando con una religión si no más bien con el hecho de que a través de lo que comemos, a través de lo que cocinamos, el cómo lo cocinamos y el cómo lo comemos se nos puede reconocer. Mejor dicho se nos reconoce.

Al fin y al cabo hay una frase que dice: “somos lo que comemos”. Esta frase engloba todo lo que os podéis imaginar. El que come mucha grasa es muy probable que se le note en su estado físico e incluso hay estudios que lo vinculan a comportamientos, en especial alimenticios, como es el hecho de necesitar más y más grasas. Algo así como una adicción.

El que es vegetariano, muy probablemente es algo que lleva más allá del simple hecho de no comer proteína animal. Muy probablemente a través de lo que come se está confesando en un modo de vida en el que el consumo responsable es superior al del resto de personas. No estoy diciendo que sea exclusivo, tampoco de los vegetarianos.

Pero, sí, muchas veces me veo a mi mismo cocinando o incluso cuando escribo las recetas y digo, por supuesto que me estoy confesando. Le estoy diciendo a todo el mundo, más allá de mi cocina y de mi hogar, lo que como, cómo lo como, cómo lo hago, les estoy contando todos los días mis hábitos de vida y mis hábitos alimenticios. Por supuesto, que es una forma sesgada de mi realidad, cómo más cosas y no todo lo que hago lo hago para mi. En ocasiones son cosas que le gusta a mi mujer solo y a mi no, o vicervesa.

Resumiendo. Si crees como yo que lo que cocinas te delata como eres, entonces puedes hacer examenes de ti mismo y de esa forma mejorar, no solo como cocinero, si no como persona. Porque yo estoy seguro que mejorando la alimentación, mejoramos, también, como personas.