Ya no se podrá comer ni beber en el centro histórico de Roma

El alcalde de la ciudad histórica firmó un decreto en el cual prohíbe comer en las calles aledañas a los monumentos históricos romanos, con la intención de cuidar estas atracciones turísticas.

Esta es una mala noticia para los miles de turistas que visitan Roma, pero quizás una buena noticia para la mantención de los múltiples monumentos históricos y arquitectónicos del centro de la ciudad. El alcalde Gianni Alemanno acaba de firmar un decreto -vigente hasta fin del 2012- en el que se prohíbe detenerse a comer, beber o cualquier forma de picnic en las plazas, fuentes o monumentos de “particular interés histórico, artístico y arquitectónico”.

La consecuencia más directa de este nuevo decreto afectará directamente el bolsillo de los turistas, los que se pueden ver sentados en fuentes y plazas del centro de Roma comiendo un trozo de pizza, un sándwich de porchetta o un delicioso helado y contemplando estas maravillas. Muchos prefieren comer en la calle, ya que el costo es mucho menor al de un restaurante, especialmente los del centro histórico, que tienen los precios más altos.

Según el alcalde Alemanno, este decreto fue necesario porque la gente a menudo derrama bebida o deja los restos de comida tirados en las plazas, escaleras o incluso en fuentes históricas, “no se respetan las normas más elementales de decoro urbano”. Algo que lamentablemente es cierto y se puede apreciar en las principales atracciones turísticas de la ciudad,sobre todo al final de la jornada. Desde ahora quienes infrinjan la nueva norma se arriesgarán a ser multados entre USD$ 32 hasta USD$ 645 (entre 25 y 500 euros).

Fuente: “Comer y beber en el centro histórico de Roma ahora está prohibido” (El Comercio)