La parte mala de comer fibra

Comer fibra puede ser perjudicial a corto plazo en lo relativo a la retención de las sales minerales.

Si hace unos días os hablábamos de los efectos saludables de comer fibra, hoy lo tenemos que hacer de los negativos. Por que sí, también los hay. De hecho se conocen desde antes que los beneficiosos. Entre ellos, uno deriva de la irritación que produce sobre la mucosa intestinal que favorece el peristaltismo.

El peristaltismo no es más que el propio movimiento que se produce en el intestino para favorecer el movimiento del bolus. Es decir del “producto” que sale de hacer la digestión. Esto es positivo, pero en ciertas patologías puede ser contraproducente que se acrecienten el movimiento.

Por otro lado, también tiene un efecto negativo sobre la absorción de los minerales. Sí, como sabéis y os hemos contado la fibra absorve glucosa, grasa, etc., cosas buenas en ciertos casos. Pero también puede absorber más, como por ejemplo sales minerales, en especial, hierro, cobre, zinc, calcio y magnesio.

Hace tiempo se pensaba que la fibra absorbía todo tipo de sales minerales, pero ahora se sabe que depende el tipo de fibra esta absorverá un tipo u otro. De hecho, cuando la fibra se diluye en el colon las sales minerales vuelven a liberarse y depende de nuestro organismo y su capacidad para retener esas sales lo que hará que tengamos o no más o menos perdida.

También depende de la fibra, por ejemplo la celulosa no afecta. La hemicelulosa solo en parte, las pectinas varian su grado en función del ph, y así con todo tipo de fibra. Es decir que ante un tratamiento con fibra los médicos deben ser capaces de ver cual es la mejor dependiendo el caso.

De hecho, hay estudios que indican que ante un consumo a largo plazo de fibra, el organismo aprende a amortiguar su efecto sobre la absorción de los minerales.