“Vacas Sagradas”, una serie de pinturas solo para carnívoros

Una interesante forma de poner el arte en nuevos espacios.

Quienes durante los últimos meses han concurrido al Happening, uno de los mejores restaurantes de carnes a la parrilla de Santiago de Chile, seguro se han fijado de un detalle no menor: que en su comedor principal cuelgan de las paredes una serie de pinturas en que vacas -sí, leyó bien, vacas- son las protagonistas.

¿De qué se trata todo esto? Simple, es una idea del pintor y artista visual Roberto di Girolamo, quien tras almorzar en este restaurante “que me gusta mucho”, se dio cuenta que al comedor le faltaba algo “era un ambiente muy frío, casi desolado”, explica. Tras esto, di Girolamo se contactó con el dueño del Happening y le planteó la inquietud que le surgió tras visitar el Happening y le propuso de inmediato una posible solución: una serie de pinturas que se relacionaran de alguna manera con la carne, el principal producto que se ofrece en este lugar.

“A pesar que el dueño del Happening tenía una idea en mente para una serie de pinturas, al final terminó decidiéndose por mi propuesta, que consistía en obras inspiradas en cuadros que a mí me gustan mucho -como la Mona Lisa, la Venus de Milo o San Jorge y el Dragón-, pero con la vaca como protagonista. Y así, con esa idea aprobada, me puse a trabajar”, cuenta di Girolamo.

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Tras varias semanas de trabajo en su taller, Roberto di Girolamo terminó esta serie que tituló “Vacas Sagradas” y que consta de nueve cuadros, los que cuelgan de las paredes del Happening desde hace ya un par de meses. Y di Girolamo hace hincapié en lo de serie “porque tengo las planchas hechas de cada cuadro, con lo que se podría seriar el trabajo”. Todos los cuadros fueron hechos en acrílico sobre tela y -según cuenta  su autor- “es un trabajo con mucho oficio, bien hecho, porque la idea fundamental era que esto no pareciera un chiste. O sea, que la gente lo pueda apreciar como obra y no como una simple humorada”. Además, di Girolamo destaca que con esta acción busca darle un valor agregado a espacios de uso público, como el comedor de un restaurante, “sobre todo porque se trata de obras originales y no simples réplicas, como suele darse en estos casos”.

Así que ya lo saben, la próxima vez que coman un trozo de carne en el Happening de Santiago de Chile, pongan atención a las paredes.