Algunos apuntes acerca de la cerveza sin alcohol

No es para nada nuestra preferida, pero hay que reconocerle algunos méritos.

La cerveza sin alcohol, al menos en Chile, era realmente intomable hasta hace unos diez o quince años. Sin embargo, hay que reconocer que en la actualidad el producto en cuestión ha mejorado enormemente. No al nivel de las tradicionales con alcohol, es preciso decirlo, pero mucho mejor que esos verdaderos remedos de cerveza que eran las cervezas sin alcohol de décadas pasadas.

¿Cómo podemos definir a una cerveza sin alcohol? En rigor, es una cerveza que contiene una muy baja graduación alcohólica. Y por regulaciones internacionales, para que una cerveza sea declarada como “sin alcohol” o “analcohólica”, no debe sobrepasar un 0,5 por ciento de alcohol por volumen.

Para lograr que una cerveza no contengan alcohol, o lo haga en un nivel muy bajo, existen dos  procedimientos que se utilizan en la industria. El primero es la Desalcoholización de la Cerveza Original (que puede ser por evaporación, rectificación u ósmosis inversa), el segundo es el llamado Control del Proceso de Fermentación.

La cerveza sin alcohol ha logrado hacerse de un nicho de mercado interesante en segmentos de la población comolas personas que manejan vehículos o maquinaria pesada, mujeres embarazadas e incluso en quienes -por sus credos religiosos- no pueden beber alcohol. Una curiosidad: en gran parte de Estados Unidos está permitida la venta de cerveza sin alcohol a menores de edad.

Así que ya lo saben, cada vez más, la cerveza sin alcohol es una opción para quienes no quieren -o pueden- consumir alcohol. Aunque, seamos francos, la cerveza de verdad, la original, con alcohol, sigue siendo la mejor.