Un estudio cuestiona los beneficios de los alimentos ecológicos

Un estudio de Stanford realizado con las investigaciones de los últimos 40 años no señala grandes diferencias entre los alimentos ecológicos u orgánicos y los convencionales.

Un estudio de la Universidad de Stanford cuestiona los beneficios de los alimentos ecológicos en comparación con los de cultivo convencional. Y todo después de un exámen de las investigaciones realizadas los últimos 40 años que comparaban, precisamente, estos dos tipos de cultivos.

El estudio lo han realizado sobre todo tipo de alimentos, de cultivos de verduras y frutas y también sobre el ganado que produce carne u otro tipo de alimentos. En este sentido en las conclusiones del estudio indican que no se puede garantizar que un cultivo ecológico sea mejor ni en cuanto a ser más nutritivo, ni tampoco ser menos propensos a estar contaminados con bacterias.

Al comienzo del estudio intuían que los resultados podrían arrojar luz sobre lo que todo el mundo piensa a priori, y es que los alimentos ecológicos u orgánicos son mejores para la salud por ser más nutritivos pero los investigadores se sorprendieron con los resultados porque precisamente no pueden aportar nada al respecto, ya que no vieron que ninguno fuese mejor de forma sustancial que los de cultivo convencional.

Sobre seguridad alimentaria indican que pueden arrojar algo más de luz al debate sobre si los alimentos ecológicos son más seguros, ya que son cultivos que no utilizan pesticidas. Pero en todos los análisis que realizaron de cultivos convencionales no pudieron certificar que estos fuesen peligrosos ya que todos los pesticidas encontrados se encontraban en los límites normales para el consumo humano.

Ahora bien, desgranando el estudio se pueden observar que muchos alimentos orgánicos contienen propiedades más saludables que los convencionales. La carne de pollo y cerdo tenían menos bacterías. La leche más ácidos grasos saludables. También la fruta tenía más fenoles, un compuesto que es anticancerígeno, pero los resultados fueron puestos en cautela debido a la cantidad encontrada no era muy superior a los de cultivo convencional.

Estamos ante un estudio que a los detractores del cultivo orgánico les dará alas para establecer el debate el negocio “lucrativo” que puede ser el cultivo orgánico. Ya que es un tipo de cultivo más caro, comercialmente hablando. Y a los defensores del mismo cultivo no les gustará que no se analicen cuestiones más organolépticas. Y de todas formas, la sola existencia de pesticidas en los alimentos, aunque sean dentro de los límites legales, ya debería ser un punto a favor de los orgánicos.

Hay otros puntos a tener en cuenta y es que tal vez los niveles de pesticidas permitidos en la actualidad sean demasiado altos y de ahí, que legalmente, puedan estar bien, pero desde el punto de vista de la salud no tanto. Por ejemplo en el exámen señalaron estudios realizados sobre niños que consumían frutas y verduras convencionales, en los que se encontraron residuos de estos pesticidas en la orina.

También la carne convencional es más propensa a tener menos bacterias, pero estas son más resistentes a los antibióticos que las bacterias encontradas en animales con comen piensos orgánicos.

En fin, probablemente sea un estudio muy concienciudo pero que no arrojará datos de valor o al menos datos que sirvan para legislar a favor o en contra de uno u otro tipo de cultivo. Solo añade algo más de leña a una hoguera con un debate que enciende pasiones.

En Sabrosía Cooperativas de mercados ecológicos
Vía New York Times