La dieta Cohen

Conoce los principios de la dieta del Dr. Cohen. Una dieta que usa la razón, aunque a la vez el marketing para vender.

Hablar de dietas, la verdad que no me gusta mucho, no sea que la gente se piense que realmente funcionan. Pero es la primera vez, que al menos, comulgo con gran parte de los postulados de la que os traigo hoy. Se trata de la Dieta Cohen, efectivamente, hay un Dr. Cohen por ahí que la ha hecho… ¿seguro que es así?

Bueno, yo creo que lo que este médico nutricionista francés ha venido a hacer es traer la razón a las dietas y además hacerlo de tal forma que resulte tan atractiva como el igual de peligroso que famoso, método Dukan. De hecho, hay algunas entrevistas dignas de leer que le hacen al Dr. Cohen sobre su “gran amigo”.

Este nutricionista ha hecho varios libros donde postula sus conocimientos y enfrenta a la gente a la realidad de una dieta. Ni son milagros, ni se consigue bajar peso sin esfuerzo. Cuesta, hay que cambiar la alimentación y comer bien. Al menos de forma más racional.

Principios de la dieta Cohen

No hay un menú exacto, si no que hay que aprender a manipular los alimentos. A saber lo que aporta cada uno y como nos afecta. Este debería ser el primer principio de la dieta Cohen. Y es importante, pero bueno, mucha gente necesita algo escrito y pautado por eso en sus libros da guías sobre como hacerlo.

En su dieta entran todos los grupos alimenticios, eso sí cada uno a su justa medida. Verduras todas las que se quiera, piezas de fruta dos o tres al día. También proteínas, por supuesto pero no en exclusiva. Y también se pueden comer glúcidos de azúcares y de féculas.

Los caprichos también entran. Indica que la dieta no debe ser una condena y que si se está acostumbrado a algún capricho, como el vino, el chocolate o el pan se puede, pero sin abusar y sustituyendo por otros alimentos del día.

Es una dieta que necesita algunas cosas. Una báscula para que puedan pesarse cada semana, un metro para que puedan medir el contorno de su cintura y de su muslo cada semana, un libreta para apuntar en ella lo que comen con objetividad y lucidez y la tabla de equivalencias para adaptar el régimen a sus gustos y saber combinar los diferentes alimentos en cualquier circunstancia.

Yo os soy sincero, pero me suena a la típica dieta que manda cualquier médico de cabecera en la consulta. Una dieta restrictiva en calorías, en la que se come de todo y se busca la saciedad con aportes de alimentos que no influyen en aportes calóricos como son las verduras.

Hay que ser inteligente y darse cuenta de que las dietas milagros de las que hablamos hace tiempo no nos aportan ningún beneficio, todo lo contrario. Hay que ir a lo sano, a una alimentación menos abundante de la que llevamos y además hacer deporte.