Pietro Sorba y las mejores parrillas de Buenos Aires

Una completísima guía para comer buenas carnes en la capital argentina.

“Degusten este libro con alegría, con calma. Si tienen tiempo, ganas y la posibilidad de hacerlo, visiten una a una estas parrillas. Cada una tiene su identidad, desde el carrito de la Costanera hasta la parrilla cinco estrellas de Puerto Madero. Cada una tiene su manera de tratar la carne y a cada uno de ustedes les gustará más una que otra. Así son las parrillas. Ahora y para siempre”

Así cierra la introducción a su libro “Parrillas de Buenos Aires” el periodista gastronómico italiano Pietro Sorba, quien vive en Buenos Aires desde 1992 y -por lo mismo-ya se ha convertido en una voz totalmente autorizada a la hora de recomendar lugares para comer bien en la capital argentina.

Pero ojo, no piensen que este libro es otra de esas guías turísticas que se remiten a las parrillas tradicionales del centro de Buenos Aires, del siempre caro Puerto Madero o del más juvenil y -muy de moda- Palermo. No, porque Sorba es ante todo un periodista. Por lo mismo, ha investigado y visitado una infinidad de parrillas, de la más diversa índole y calidad, recorriendo buena parte del Gran Buenos Aires.

El resultado del buen trabajo de Pietro Sorba es un libro que destaca 34 parrilladas de Buenos Aires, ubicadas en lugares tan disímiles y lejanos como Barracas, Palermo, Ramos Mejía, San Telmo, Villa Urquiza o Villa Devoto. Por lo mismo, nos podemos encontrar con reseñas de parrillas lujosas, de término medio, módicas y hasta puestos callejeros. Además, Sorba toma nota de detalles como el tipo de combustible usado en las parrillas (carbón o leña), el tipo de carne usado y hasta el nombre de los maestros parrilleros. Es decir, un trabajo de verdad exhaustivo y de calidad.

Obviamente, la mejor forma de disfrutar “Parrillas de Buenos Aires” es pasando unos días en la capital argentina, planificando almuerzos y cenas con la ayuda de este libro. Sin duda alguna, mejor tour que un recorrido por las parrillas de esta ciudad es muy difícil de encontrar. Aunque claro, también se puede leer sin estar en Buenos Aires, porque el libro está muy bien escrito y entretiene. Sin  embargo, el hambre que provoca es difícil satisfacerlo en una ciudad que no sea de la cual habla.