Masoquismo chino

¡Respetemos a todas las culturas!

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Después de toda una vida de vivir a una cuadra de un restaurant de comida china, fui. Mi pololo no podía creer  que nunca jamás se hubiese comprado en mi casa que sea una porción de wantán. Es que no somos buenos para salir a comer o para pedir comida a domicilio.

Así que un  día fuimos allí a comer. La comida estaba exquisita y el servicio excelente, así que decidimos que en adelante, allí compraríamos nuestra comida china.

Pero, oh, no nos llevamos el teléfono. Buscamos en Internet y encontramos con el teléfono y además una crítica nada de constructiva “Excelente comida, pésima atención”  Y otros contestaban “ah pero es que la señora no habla el idioma”.

Entonces llamamos:

–          ¿ALÓOOOO?

–          Aló buenas noches, quisiera hacer un pedido.

–          ¿QUIERE PA DOMICILIO  O NO?

–          No, lo pasaremos a retirar.

–          ¿Y QUÉ VA A QUERER?

–          Un menú para uno, un arroz especial y un arrollado de mariscos.

–          ¿Y QUÉ MÁ?

–          No nada más, muchas gracias.

–          SON 10.546 (No recuerdo la cifra)

–          YA CHAO

–          Disculpe, ¿como en cuánto rato más?

–          TA LISTO, CHAO.

Plop. Nos quedamos para adentro. Primero nos sentimos un poco mal, pero después nos reímos. No de la señora, sino de la situación, recordando el post que encontramos en ese sitio de restaurantes. ¿Cómo la gente puede ser tan intolerante?

La señora claramente no hablaba el castellano como idioma materno. Lo ha aprendido como ha podido.  Y cuando uno habla un idioma que no es el suyo y que  ha aprendido a golpe y a porrazo, no sólo tiene un acento diferente. También uno conjuga pésimo los verbos, usa palabras que no son las adecuadas y a veces, por la sola mal pronunciación de una letra, uno puede decir colaless (thong) cuando lo que quiere decir es lengua (tongue). “Me mordí el colaless y por eso no puedo comer sopa” Eso no funciona.

En el curso de inglés que tomé, cuando ya estaba terminándolo;  nos enseñaron los niveles de formalidad en ese idioma. Resulta que si uno quiere pedir una bolsa en una tienda, y no ha comprado nada en el lugar, no debe decir “Can i have a bag?” es como si uno dijera “¿Pásame una bolsa?”. Muy maleducadamente, casi como que estuviera dando una orden.  Luego aprendí que en realidad lo que tenía que hacer era decir “Disculpe, ¿sería posible que me diera una bolsa?” cualquier otra cosa me hacía parecer el colmo de la ordinariez. Pero nunca nadie me miró feo por eso.

Hablar otro idioma no sólo significa decir las palabras de otra forma. Hay todo un tema de tonos, ademanes, gestos y combinaciones que son propias de cada lengua y cultura. Ser extranjero no es fácil, menos en un lugar tan lejano.

Así que encontré el colmo enojarme. Honraré la canción que dice “Y verás como quieren en Chile, al amigo cuando es forastero”, y simplemente me sonreiré cada vez que llamo por lo “mal” que me trata. Bien por los forasteros, bien por la señora china y bien por su excelente comida.

Restauran Chung- Hwa, Avenida Apoquindo  5280. (02) 2127173.