Faltan muchas recetas todavía y esta sirve para ponerse al día: Souffle de queso

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Entré en colapso. Acabo de hacer un cálculo rápido -pero certero- y parece que los últimos meses me los tomé de manera bastante invernal, bastante endiciochados, bastante como en vacaciones de invierno.

El calendario avanza, mi retraso también, que mejor que ponerse al día con un rico Soufflé. La cosa es así, quedan 270 recetas por hacer y 185 días pata terminar, por lo tanto, o vuelvo al ritmo de dos recetas diarias o no voy a alcanzar.

El tema es el siguiente: ¿Con cuántas recetas uno puede vivir en el cuerpo? Yo estimo que manejando 150 preparaciones diferentes entre ensaladas, postres, pollos, carnes, platos de fondo, panes, galletas, helados mermeladas, uno puede sobrevivir muy bien un año completo. el resto es para la choreza, para las visitas, para lucirse, cosas de ese tipo.

De ahí que el desafío se me haga cuesta arribas un poco. Como que ya no me queda nada por cocinar. Bueno, sí, el conejo, las codornices que tengo congeladas, la pierna de cordero que no sé donde voy a conseguir… Qué pesadilla.

Lo peor de todo es que la cocina sigue activa, muy activa, lo que no avanza con tanta rapidez, parece es La Buena Mano. Es que es bueno detenerse, perfeccionar ciertas cosas, es más, ya estoy inventando mucho… entonces me freno, y me freno y me piden repeticiones -en el puro fin de semana ya llevo como 100 panqueques de manjar- y vamos y vamos cocinando.

En ánimo proactivo es que he decidido ponerme al día, al menos en la escritura, posteando recetas pre diciocheras que no había tenido minuto de escribir. Y este souffle de queso es perfecto para retomar la marcha. Es realmente rico y, lo bueno, es que ayuda a mantenerse en la práctica de su preparación. Acertadamente mis hijos comentaron que era igual a los sofflé que les hice en potes individuales, pero ahora en gigante. Algo tuvo este de especial que, al menos, se lo comieron y no lo dejaron abandonado a mi gula como en ocasiones pasadas.

Para no dar la lata y repetirme, hay que seguir los mismos pasos de la Receta Base para Soufflé:

Ahora, al momento de añadirle el “sabor” para este caso hay que hacer una mezcla de 100 grs. de queso gruyere y 100 grs. de parmesano rallados que se ponen a la mezcla justo después de las yemas. Cosas que agregar: es bueno esto de la repetición ya que se perfecciona la mano, quedó precioso y quedó delicioso, lo único malo, y que vale la pena recalcar es que es fundamental darle el bajo al tiro ya que su futuro una vez sacado el primer trozo es lamentable.