Una receta para devorar en un minuto: Mousse de chocolate liviana

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El chocolate nunca falla con ningún tipo de público. Eso es lo bueno y ese es el peligro. Y es que decidí mantener un stock de chocolate a mano para cocinar, esas barras de bitter que se derriten y que son el requisito básico para estos platos.

Ricas, rápidas de hacer, de gusto popular, un must.

Brillante idea, hasta que mi trío de monstruillos descubrió el truco y a escondidas se comió elchocolate. Todo mi chocolate. De las migajas que logré rescatar preparé este poste y, lo peor, es que tendré que volverme a abastecer de chocolate.

Se derriten a baño maría 120 grs de chocolate en barra amargo (y les gusta así, bien amargo) y cuando esté listo, se le suman 4 yemas batidas, dos cucharadas de mantequilla blanda y el jugo de una naranja. Las claras se baten a nieve a parte y se mezclan con espátula al resto. Se pone todo en copas y al refri por al menos cuatro horas.

Debo decir que mis copas no lograron resistir tanto tiempo. Es más, a la fuerza robé una cucharada para hacer la cata respectiva, Un éxito total. Por cierto que me pidieron repetición instantánea. Esto, aprendido, nunca hay que hacerlo, ya que la velocidad con que deboran ya no es tan rápida y las cosas quedan almacenadas en el refri. Y estas copas tienen una mala vejez, lo mejor es hacerlas para comer de inmediato.