Un plato para fotografiar: Koulibiac

(cc) Flickr.com/roboppy

Es mi segundo día de vacaciones diciocheras en Maitencillo y me voy enterando por la dueña de casa que el menú de los últimos días ha sido la carne, el rey de la mesa y en los días venideros la cosa será igual, anticucho, asado, en fin… Tampoco hay muchas más opciones.

Como un sushi gigante, dijo la Clarita al verlo. Tiene toda la razón. Es más, es tan bonito el plato que por primera vez me hizo falta tomar una foto. Delicioso.

Haré una intervención con cebollas acarameladas y me gustaría intentarlo con un pescado, pero lo único que aparece como pescado a la parrilla en mi biblia es el salmón, y como que estas no son aguas para esta especie. Dicho lo anterior, me lanzaré con los detalles de este plato ruso que preparé días atrás y que la Clarita graficó muy bien como un sushi gigante. Lo menciono porque, claro, lleva salmón como ingrediente central y tal vez cuando la carne sobre pasa nuestros límites (sólo recuerden que toma 9 horas en ser digerida por el cuerpo) bien vale la pena tener una opción.

Partamos entonces por el salmón, se necesita medio kilo en filetes sin piel ni espinas, que se saltean vuelya y vuelta con una cucharada de mantequilla. Los restos de mantequilla quequedan en el sartén se mezclan con 180 grs de arroz ya cocido (con agua hirviendo y sal). Dejar en espera.

Además, hay que hacer 6 huevos duros y cortarlos en rodaja y contar con una taza de hierbas frescas picadas, tipo ciboulette, estragón, perejil y eneldo). Ahora vamos con la masa de hoja. La receta pide medio kilo de ella, yo coompré unos discos grades que venden el en jumbo y funcionan perfecto. Hay que uslerearlos para dejarlos un poco más delgados, teniendo que quedar uno más grande que otro, en los posible dándoles una forma rectangular.

Sobre una lata enmantequillada se pone el rectángulo de masa más grande y sobre ella se pone la mitad de los huevos duros, encima la mitad del arroz, sobre él la mitad de las hierbas, luego todo el salmón, bien ubicado a todo lo largo de este gran “brazo de reina”. Encima de él, se pone el resto de las hierbas, el resto del arroz y el resto de los huevos. Se cubre todo con el otro rectángulo de masa y se mojan los bordes, procurando sellar muy bien los lados. Se pimta con una yema batida y al horno precalentado por 20 minutos o hasta que la masa ya esté dorada.

Mi maestra cuenta que las lonjas se pueden cortar con cuchillo eléctrico. Yo ya no se si este aparato existe en las casas. yo no tengo ninguno y opté por el manual sin tener problemas. Para servirlo, hay que calentar una taza de crema con el jugo de un limón, más sal y pimienta a fin de que la gente se ponga a gusto.

Muy ruso será este plato pero creo que no desentona para nada con nuestros días diciocheros. Además es realmente rico! Y con huevo duro incluído. ¿Qué más?