Cheesecake: sin la cantidad de queso crema que dice la receta, no sirve

(cc) Flickr.com/Seitti

Intento fallido. Muy fallido. ¿El motivo? de puro apretada. La receta pide un kilo y medio de queso crema tipo Philadelphia. Si han tenido la oportunidad de verlo en el supermercado, les cuento que el pote de un cuarto vale casi $3000, por lo que hacer el total era un montón de plata, entonces compré menos y entonces, quedó malísima. Así que, si no están las lucas disponibles, mejor ni prepararla. Lo malo es que la inversión que hice en los cuatro queso crema que sí compré, también se perdió.

Con esta receta quedé repitiendo, por lo que habrá que hacerla otra vez de todas maneras. Pero no todo fue perdido. La masa, por ejemplo, quedó excelente, lo que ya es un avance. Se trata de una taza de galletas de mantequilla molidas que se mezclan con tres cucharadas de azúcar, con 1/4 de cucharadita de canela molida y una clara de huevo. Se forma una pasta con la que hay que forrar el fondo enmantequillado de un molde desmontable repartiendo bien todo con los dedos para que se apriete.

Encima se pone el relleno, el que se prepara batiendo el kilo y medio de queso crema con una taza y media de azúcar, media cucharadita de sal, media cucharadita de extracto de vainilla y el jugo de un limón. Cuando está suave, se suman seis huevos de uno en uno. Como me faltó queso crema me quedó extra líquido y extra dulce. Asumo que esa es la causa. De todas formas dentro del horno todo se compuso, cuajó, se elevó y quedó con un dorado fascinante después de una hora de cocción. Ahora, el sabor, fue como una tortilla de huevos dulce. Rico, pero no era un cheesecake.

Habrá que darle la segunda oportunidad.