Perfecto para celebrar el bicentenario: Caldillo de congrio

(cc) Flickr.com/cÁmARa AccióN

Será por los aires diciocheros, que me estoy haciendo el ánimo para amasar empanadas, y este fin de semana me la quise jugar por este plato. Ya había perdido la costumbre de que los astros me jugaran en contra, partiendo por la pescadería, en que el congrio negro que conseguí me costó igual que un filete de primera y yo ilusa creyendo que el pescado era barato. Pese a que todos le hicieron el quite, increíble apronte bicentenario.

No conocía esta versión “negra”. La piel, preciosa, digna de una blusa animal print. Pero como conozco a mi audiencia, me aboqué a la preparación en total sigilo, casi escondida, ya que si veían su cabeza y espinazo hirviendo (condición clave para hacer la base del caldo), saldrían escapando. Pero me pillaron: de a uno fueron entrando a la cocina y arrugando la nariz. Comandados por mi esposo, cuando estaba a la mitad de mi preparación, éste decidió invitar un almuerzo campestre en el arque bicentenario. Alegría total. -Pero no te preocupes-, me lanza. -Puedes preparar tu delicioso congrio mañana-. Lo que es sinónimo de “genial, mañana es lunes, y yo no almuerzo en la casa”.

Así que, hoy lunes esperé a todo el batallón con este delicioso plato que, por cierto comí yo sola y que yo sola decreté que estaba insuperable. Partiendo por el caldo que se hace cocinando por 20 minutos exacto la cabeza y el espinazo del pescado con 4 tazas de agua, 2 tazas de vino blanco y un mix de zanahoria, rama de apio, perejil, tomillo, granos de pimienta, laurel, sal de mar y una cebolla partida en cuatro. Ojo, que lo más importante aquí es respetar los 20 minutos, de cocción, después de eso hay que retirar los huesos para evitar que el caldo se ponga amargo. De hecho, si se quiere concentrar más aún el caldo hay que hacerlo sin el animalejo dentro. Ya colado el caldo, se reserva.

Aparte se doran en aceite de oliva dos cebollas cortadas pluma, cuando están transparentes se suman cuatro tomates cortados en cubos por 4 a cinco minutos, después de lo cual se cubre con el caldo y se calienta por media hora. El congrio se troza y aliña con sal, pimienta y jugo de limón, sumándose al caldo. Ahí no más de 8 minutos de cocción a fuego suave. Al servir se agrega crema y queso parmesano rallado.

El pescado quedó muy suave, delicioso y el caldo, sabroso, perfecto incluso para tomarlo sólo. A mi modesto paladar, para repetirlo muchas veces en estas fiestas patrias.