No los miremos “a huevo”: huevos mollet con salsa de alcachofas

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Que a uno le enseñen a hacer huevos a la copa puede parecer algo, cómo decirlo, ofensivo. Hay cosas simples y estás. Como hacerlos revueltos y, mucho más aún, duros, eso sí que es simple. No los miremos a huevo: ya sean a la copa, duros, revueltos, pochés o mollet, como los de esta receta, cocinar huevos no es jarana y hacerlos como corresponde puede, literalmente, cambiarnos la vida.

Al menos así pensaba yo antes de iniciar este desafío. Pero sorpresa, cuando me encontré con un capítulo completo dedicado a los huevos y sus múltiples preparaciones. Un día de estrés máximo, cuando tenía que avanzar con mis recetas y no tenía tiempo probé los duros, los revueltos y los pochés. Qué les puedo decir, eran otros huevos y, más aún, los pochés aún no me resultan.

Por eso, los Huevos Mollet, requisito clave para esta receta, no hay que “mirarlos a huevo”. Los tiempos y los pasos son clave. La idea es que queden duros por fuera y con la yema blanda. Y, según exlplica mi maestra, son los mejores para los guisos. Se toma una olla, se ponen los huevos y se cubren con agua hirviendo por seis minutos. Se sacan y directo al chorro de agua fría para frenar su cocimiento.

La idea es pelarlos con delicadeza sin que se rompan mientras están tibios y el truco para mantenerlos si hay que comerlos más tarde, es dejarlos en un recipiente con agua tibia. Ese es el requisito base, ahora vamos a la salsa de alcachofas. La que requiere, por su puesto, de alcachofas, en este caso ocho ya cocinadas. El truco es cocinarlas con sal y limón hasta que las hojas se saquen con facilidad. Si esta regla se cumple, lo que viene después, que es retirar la parte sabrosa hoja por hoja, no cuesta nada.

La idea es que seis fondos queden separados individualmente sin ningún pelito encima, los otros dos se pueden mezclar al puré. Mientras se guarda, hay que dejarlos en agua caliente con jugo de limón. En una olla se derrite una cucharada de mantequilla y se le suma 1 cucharada de harina, revolver por tres minutos y agregar una taza de leche hirviendo y revolver con el batidor de metal hasta tener una salsa suave (es como una blancal) Sal, pimienta, nuez moscada y 10 minutos de cocción. Luego sumar cuatro cucharadas de crema, 2 cucharadas de queso parmesano rallado y toda la comida de las alcachofas bien molida.

Entonces, la presentación es así: se pone el fondo de alcachofa sobre el plato (emparejarle bien el potito para que no se mueva) arriba de él el huevo mollet y encima cubrir con la salsa. Qué les puedo decir, realmente una delicia.

Se me acaba de ocurrir algo. Me conseguí mini alcachofines orgánicos, que tal si uno prueba con huevos de codorniz y hace canapés. Uf, deliciosísimo.