Ensalada a la Lucía

(cc) Flickr.com/JaulaDeArdilla

Una enérgica santiaguina, madre de 3 niños y microempresaria se sintió tan inspirada con la película Julia & Julie que decidió atreverse con un desafío similar, es así como nace la “Buena Mano” donde Cristina Goyeneche se embarcará en su propia aventura intentando cumplir la misma idea.

Dentro de las rectas escondidas, está esta joya escondida en el capítulo Ensaladas. Ahí aparece junto a la Ensalada Emperatriz, la cual repito y repito porque siempre causa sensación.

En este libro no encontraremos ensaladas de lechugas, a pesar de que mi maestra cuenta que se reencantó con ellas después de cultivarlas por un tiempo en su huerto. Aquí las ensaladas son platos hechos y derechos, como esta, bautizada en hornor a mi maestra.

Es de su propia creación y, por lo mismo, como carece de nombre, qué mejor bautizarla como Ensalada a la Lucía que, al igual que la Emperatriz, están lejos de ser un acompañamiento. Por su sabor y contundencia son casi un plato en sí.

Esta lleva dos tazas de arroz graneado, dos cajas de champignones cortados muy finos, apio picado fino, pasas de Corinto, almendras saladas y un cebollín cortado muy fino. Hasta aquí todo excelente y rico, pero de sabor, nada muy peculiar, la clave es su aliño.

Olvídense de cambiarlo por oliva, balsámico, sal y pimienta: sería destruirla. El aliño tiene que ser el que se creó para ella, mayonesa diluida con un poco de caldo y polvos curry. Se mezclan ambas cosas y luego arriba de la ensalada que ser revuelve bien. Qué les puedo decir, ¡demasiado rica!