Edith Piaf, una mujer que vivió marcada por tragedias y desgracias

Desde pequeña, la célebre cantante tuvo que conocer el lado más duro de la vida creciendo en medio de la pobreza y dentro de una familia disfuncional.

Edith Giovanna Gassion es el nombre de pila de la legendaria cantante francesa Edith Piaf, quien es considerada una de las estrellas más refulgentes de la escena musical parisina. También destacó como actriz de cine y teatro.

Nació en plena calle debajo de una farola el 19 de diciembre de 1915 en la ciudad de Paris, y desde pequeña tuvo que conocer el lado más duro de la vida creciendo en medio de la pobreza y dentro de una familia disfuncional. Su madre Annetta, al ser muy pobre para criarla, se la confíaba a su abuela Emma, quien en vez de darle leche con biberón, la alimentaba con vino, con la excusa de que así se eliminaban los microbios.

Años más tarde, siendo más grande, fue criada entre prostitutas las cuales eran empleadas de la casa de su abuela paterna, quienes se convirtieron en su “familia” más cercana. Posteriormente, con 14 años de edad, creció en la calle junto a su padre, revelando su enorme talento y extraordinaria voz. A los 17 años, se enamoró y tuvo su primera hija, quien un par de años después, falleció a causa de una meningitis, esta pérdida marcó su vida para siempre.

Logró darse a conocer de la mano de Louis Lepleè, propietario de un cabaret donde Piaf se presentaba, este fue asesinado y se presume que fue por “ajuste de cuentas”, sometiendo a la cantante al escrutinio público.

Su vida sentimental estuvo marcada por la decepción y el dolor, el amor de su vida, fue el boxeador Marcel Cerdan, con quien tenía una relación desde 1948, pero, en octubre de 1949, Cerdan murió en un accidente aéreo mientras iba a reencontrarse con su amada. Este lamentable suceso sumió a Edith en una profunda depresión, dando pie a sus adicciones.

Escena del filme 'La vie en rose', donde se retrató el sufrimiento de Edith la muerte de Marcel.

 

A pesar de sus tragedias personales y vida amorosa llena de decepciones, su innata entrega al público la ayudo a salir a flote, viendo su popularidad extenderse por todo al mundo, hasta llegar a los Estados Unidos, donde se consagró con una magnifica presentación en el Carnigie Hall en Manhattan, Nueva York.

Fue en esta ciudad donde colapsó en el escenario; su salud se fue deteriorando producto de su adicción y el uso indiscriminado de la morfina, pero aun así, ofreció una serie de conciertos llenos de emotividad que la catapultaron al estrellato, quedando grabada en la mente de millones de fanáticos. Falleció en 1963, a los 47 años.

En 2007, llegó la vida de Edith Piaf a la pantalla grande con la película 'La vie en rose', protagonizada por Marion Cotillard. Con una feroz  actuación, Cotillard logró transmitir la vulnerabilidad y la pasión de Edith, llenando la cinta de una carga emocional pocas veces vista.

Para interpretarla, Cotillard rasuró sus cejas para captar la esencia del personaje, incluso, encogió su cuerpo unos centímetros encorvándose para capturar la forma de la cantante. El detalle en la caracterización era tal, que las sesiones de maquillaje duraban aproximadamente unas 5 horas.

La película se convirtió en un éxito de taquilla y crítica; la actuación de Cotillard fue elogiada de manera unánime, siendo citada por la prensa especializada como una de las mejores actuaciones en la historia del cine. Marion, resultó ganadora del Óscar a la mejor actriz, siendo la única actriz francesa en lograrlo en su idioma original, así como un Globo de Oro como Mejor Actriz en Comedia o Musical. Recibió un total de 27 premios por su interpretación.

 

Las últimas palabras de Edith Piaf fueron:

"Pagas por cada cosa estúpida que haces en tu vida".

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