Básicos para ahorrar energía en tu casa

Todo es divertido cuando vives sola, hasta que te llega el recibo de luz.

Cuando tu depa es pequeño, basta encender el foco de la cocina para alumbrarlo todo, pero hay focos que gastan como si prendieras todos al mismo tiempo. La energía eléctrica es el gasto más grande y desproporcionado cuando vives sola. Pero tranquila, tiene remedio.

Lo que pocos saben es que el despilfarro se genera por cosas insignificantes y muy pequeñas que corren el peligro de hacerse hábitos. Ahí es cuando empieza el problema.

  • Usa lamparitas de bajo consumo o focos ahorradores. Son más caros que los normales, pero al final resulta una inversión de la que no te arrepentirás.
  • Si tienes aire acondicionado, mantenlo siempre a 20 grados centígrados aunque tengas que mantenerte un poco abrigada dentro de casa. Cada grado que aumentes o reduzcas, representa un 7% de gasto mayor.
  • Al lavar, trata de sólo hacer una carga de ropa. Hay lavadoras que ya no necesitan tanta separación (ropa negra, ropa blanca, etc.).
  • Si tu estufa es eléctrica, tapa las ollas cuando calientes o hiervas agua para que guarde más calor.
  • No uses el inodoro como basurero, de lo contrario tendrás que tirar de él a cada rato y eso es cero ahorrador.
  • No dejes los aparatos conectados, ya que la mayoría tienen foquitos rojos que indican que están apagados. Esos foquitos gastan demasiada luz.
  • Olvídate de prender la televisión sólo para no sentirte sola.
  • En lugar de tener una computadora de escritorio, adquiere una portátil o una tableta.
  • Las pantallas LCD gastan 50% menos de energía.
  • No dejes ningún cargador conectado.
  • Al momento de adquirir cualquier aparato electrodoméstico, revisa que cuenten con consumo eficiente de energía y que dañen lo menos posible al medio ambiente.
  • Limpia periódicamente los filtros de la lavadora, aspiradora y secadora. Cuando están sucios ejercen un esfuerzo mayor al normal en los aparatos.
  • Regula tu calentador a 40 grados centígrados para que jale menos luz y puedas bañarte con agua calientita. Al salir de la ducha, baja el calentador a modo piloto.

Con esta breve lista, notarás que te ahorras unos cuantos pesos que al final puedes invertir en un buen par de zapatos o un vestido lindo.