Los 10 mandamientos de un roomie

Aplican para ti y para quien sea que viva contigo.

Si vivir sola es un reto, aprender a hacerlo con alguien más se convierte en una pesadilla si no estableces reglas desde el principio. Estaba acostumbrada a vivir con mis papás o mi hermana, pero tener un roomie no se parece nada a eso.

Ni siquiera la mejor amistad del mundo sobrevive si no se aplican los siguientes 10 mandamientos.

  1. Respetarás el espacio: es horrible acaparar el área común con cosas personales. No conviertas la sala en tu oficina. No está en discusión.
  2. Si ensucias, lava: no apliques eso de “ya que andas en eso, ¿puedes lavar…?”. Si hay demasiada confianza, puede ser algo normal. Aun así, no lo hagas todo el tiempo.
  3. No dejes notas ridículas: Eso de “no tocar” o ponerle una etiqueta con tu nombre a las cosas del refrigerador es de muy mal gusto. Debes ceder y darle el voto de confianza a tu roomie, de lo contrario se sentirá ofendido(a).
  4. No pidas permiso, pero avisa: sé que una de las razones por las que vives solo(a) es para no estar dando explicaciones. Pero si compartes con alguien, trata de tener la atención de avisarle si no llegarás a dormir. Además es por tu propia seguridad.
  5. Siempre mantén una actitud de ayuda: si ves que tu compañero(a) se puso las pilas con la limpieza de a casa, no pases y le sonrías. Ofrécete a apoyar y hacer lo que te toca.
  6. Sé atento(a): cuando te toque ir al supermercado, pregúntale si necesita algo. Lo mismo cuando estés preparando algo para comer.
  7. Comparte: no toda la casa debe dividirse en dos. Sé compartido(a) con tus cosas y hazlo de corazón. No se lo andes reclamando después.
  8. Limpieza en el baño: si el baño es un área común, lo menos que puedes hacer es mantener el orden. Si se te cae mucho el cabello, no lo dejes por todo el piso.
  9. Avisa si habrá visitas en casa: sobre todo acuerden qué tipo de gente entrará a su casa. Si eres muy sociable, toma precauciones con la gente que tiene acceso a tu espacio sagrado.
  10. No desperdicies: esto aplica con el agua, la luz, la comida y el tiempo de tu roomie.

No te conviertas en el peor huésped y aplícate con esto. No es tan difícil y te ahorrará muchos problemas en el hogar. Recuerda que lo más importante es la armonía y la buena convivencia.