Hacer (bien) la tapa

Personaliza las cubiertas de todos tus frascos y recipientes. ¡Por una cocina más customizada!

No nos referimos a esa expresión noventera de, básicamente, darse el gusto de “corregir” a alguien. Como ya tendrán claro, en Laralá nos gustan los frascos. Los pintamos, colgamos en la cocina, etiquetamos en la despensa y los usamos para regalar un chocolate caliente casero. Pero los proyectos siempre pueden quedar más lindos y personalizados, y para eso hoy les mostramos una idea para darle un toque final a una parte olvidada –hasta ahora-de los recipientes: sus tapas.

Lo bueno es que, como siempre, pueden ocupar papeles que ya tengan en la casa, y estos pueden ser desde servilletas con diseños hasta hojas coloridas de revistas. La elección sólo depende de sus gustos, para qué quieran usar el frasco y de lo que tengan a mano en la casa.

Paso 1 

Primero se hace una mezcla de cola fría y agua, para darle mayor liquidez al pegamento. Luego se esparce en toda la tapa y se apoya suavemente el papel. Si se usa la servilleta, se hace con una capa a la vez (por más delgada que parezca), y puede que sea necesario usar todas las de la servilleta.

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 Paso 2

Luego se presiona levemente el papel sobre la tapa, usando nada más que un pincel. Esto se hace de adentro hacia afuera, para que cualquier exceso de aire se libere y las posibles arrugas que se formen queden más “escondidas”. Para cubrir el borde de la tapa, se corta el papel sobrante en tiras, y se pegan una a una hacia adentro. Así no se hacen arrugas ni pliegues indeseados.

Si quieren hacer un regalo realmente perfecto, paciencia: en lo que queda de la semana, subiremos imprimibles de una última parte clave en la presentación de un regalo.

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