¿Cómo manejar el Desgaste Emocional en momentos de crisis?

Virginia Rivera, mentora de Mujer Emprende Latina, comparte con las lectoras de Nueva Mujer estrategias para manejar el desgaste emocional

De Mujer Emprende

Justo cuando piensas que toda marcha súper bien: ¡Pum! Llegan los problemas de la nada, tal como nos pasó con el Huracán María, atormentándonos con nuevas y difíciles situaciones. Para empeorar las cosas, sabes que cualquier decisión que tomes en estos momentos de crisis no solo te afectan a ti, pero tendrá un efecto continúo en todos los que te rodean.

A menos que vivas en otra dimensión, los bip bip bip, que avisan peligro en el radar son tan predecibles como respirar, pues sabes que tarde o temprano van a llegar. Entonces me pregunto, ¿por qué es que no se nos enseñan técnicas desde jóvenes para lidiar con estas sacudidas al espíritu si son tan comunes? Por experiencia vivida, sin un proceso que sea eficiente como guía, es bien fácil perderse en el desconcertante remolino del estrés y nuestros enredos emocionales.

A continuación, comparto contigo siete pasos que me funcionan a mí, para afrontar la toma de las decisiones difíciles en momentos de crisis, con una mirada distinta y empoderada. De hecho, te ayudarán a tomar las acciones correctas como si estuvieras en un juego de ajedrez ¡y ganarás!

1. Anticipar
Los obstáculos y las nuevas y desafiantes alternativas pueden hacernos sentir fuera de balance, sobre todo cuando nos pillan por sorpresa. Anticipar la llegada de estos imprevistos nos ayuda a asegurar y hacer caso a las señales o a cambios importantes, ejemplo, si todas las noticias indican que viene el huracán, no seas de las que piensa que nunca llegará. Intenta estar lista, indaga, averigua, pero recibe, acepta y aprovecha lo que surja para prevenir las situaciones adversas . Cuando lo haces así, tus acciones tendrán una mejor oportunidad de ser más objetivas y mucho menos emocionales.

2. Redefinir los obstáculos como oportunidades
Este término se refiere a darle un giro positivo a la situación. En lugar de percibir como obstáculo ese problema, intenta verlo como una oportunidad para lograr un cambio positivo. Ese cambio de pensamiento transformará dramáticamente la calidad de tus emociones hacia el problema. Con este cambio de mentalidad, puedes pasar directo al ‘cómo’: “¿Cómo puedo transformar esta situación en un cambio positivo?”. Este pensamiento productivo servirá para APARTARTE de cualquier inclinación a posponer o desanimarte, y ACERCARTE a la solución del problema y la toma estratégica de acciones.

3. Hacer uso de…
Sin importar cómo decidas ‘percibir’ tu obstáculo, no hay duda de que su existencia traerá una significativa carga emocional a tus días. El estrés, la frustración o la impaciencia que puedas sentir al principio puedes emplearlos de manera productiva. Úsalos como fuerza impulsadora para explorar el asunto y como combustible para crear una solución efectiva. Míralo como ese motor que te llevará más rápido a tomar la acción necesaria para pasar la página.

4. Visualizar
Lo más poderoso para crear un final feliz es dedicar tiempo para imaginar por anticipado el mejor resultado posible; debes ser más clara que el agua en el resultado que deseas. La imagen de lo que quieres debe ser vívida y con todo lujo de detalles, de modo que tengas algo específico hacia qué dirigirte. Visualiza el resultado final como si estuvieras viendo una película y tú eres la protagonista feliz.

5. Planificar​
Si trabajas en tu visión recién formulada, estarás lista para ser estratégica, haciendo ingeniería inversa, pon tu resultado final visualizado. Visualiza y planifica… ¿Qué hiciste para lograrlo? ¿Qué decisiones tomaste a lo largo del camino? ¿Quiénes estaban involucrados? ¿Qué pasos diste? Desde esta perspectiva adelantada y ventajosa puedes crear un plan realista y prepararte para actuar en tiempo real.

6. Actuar
Según la naturaleza de la crisis, los pasos a tomar pueden ser rápidos y fáciles o largos y complicados. De cualquier manera, aférrate a tus planes como lo haría una chiringa ante un viento fuerte. Mantente enfocada en el resultado deseado y evitaras los giros emocionales, en especial si te ves envuelta en una situación particularmente compleja.

7. ¡La vida es buena!
Y ahora, disfruta del futuro éxito de tus acciones ante las crisis y las recompensas de tu visión, planificación y decisiones. Independientemente de que hayas solucionado un asunto pequeño o grande, has tomado decisiones y puedes relajarte sabiendo que estas preparada para lidiar con la próxima crisis con relativa facilidad… ¡Ahora a emprender!

Y recuerda,

“En tiempos de crisis unos lloran y otros,
venden pañuelos…”.

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