Mañana puede ser diferente

Daniela Droz comenta en su columna sobre los días que nos sentimos ansiosos y cansados

En las pasadas semanas varios acontecimientos me han hecho reflexionar sobre la fragilidad del ser humano, en lo corta que puede ser la vida, en cuánto nos quejamos y dejamos, sin querer, de apreciar lo que tenemos y lo que hacemos es extrañar lo que no tenemos. Por ejemplo, el fallecimiento de Mayra Mayra me impactó mucho. Una semana antes deleitaba con su talento a los que se dieron cita en un hotel de San Juan para verla cantar. Los tiroteos en algunas escuelas de Estados Unidos, el puente peatonal que colapsó en una universidad de Florida donde hubo varias muertes son sucesos inesperados que me quebrantan el corazón. Algunos opinarán que lo mas seguro que tenemos en esta vida es la muerte y que a todos nos tocará, pero lo que me hace reflexionar es pensar en lo bien que nos sentimos hoy, pero cómo todo mañana puede ser diferente; cómo todo puede verse imposible hoy, y mañana ser una realidad en nuestras vidas.

Tal vez esta ha sido una semana compleja, llena de retos, en la que te sientes que estás trabajando tres veces más que antes y, tal vez, no estás generando lo que consideras justo. Te haces mil preguntas. Te levantas súper temprano para que el día te dé y poder cumplir con todo. Te arropan la ansiedad y el cansancio porque piensas que no puedes con las responsabilidades. Pues déjame decirte que así nos hemos sentido todos alguna vez, que no solo te pasa a ti, que la vida nos ha cambiado a muchos, que muchas cosas no son como antes, pero estamos vivos, con ganas de progresar y, mejor aún, con la oportunidad de hacerlo. Así que sé paciente y mantén la fe porque los frutos se verán muy pronto y todo el esfuerzo habrá valido la pena.

Hay que trabajar duro para alcanzar las metas, claro que sí, pero no te olvides de ti, de tu familia, de apapachar a tus hijos, de tu salud, de tu vida espiritual, de los verdaderos amigos. Las oportunidades profesionales van y vienen, pero hay cosas que son irremplazables, que si las maltratas o las dañas, no regresan. Abraza, saluda, agradece, besa, sonríe, come lo que te apetece, aprovecha tu tiempo, descansa y sobre todo ¡VIVE! #SéFéliz