#SÉFeliz

La columna de Daniela Droz

Alcanzar aquello que anhelamos siempre conllevará esfuerzos y sacrificios. Tal vez, tocará alejarnos por un tiempo de los seres que amamos, y es normal la nostalgia, el recordar y extrañar. Hay momentos en los que nos hacemos mil preguntas, entre ellas: ¿habré tomado la mejor decisión? ¿Lo estoy haciendo bien? Todo esto es válido.

Con lo que debemos tener cuidado es con mirar hacia atrás. Cuando miremos hacia atrás, solo debemos recordar lo positivo y ver el camino recorrido, que todo lo negativo o aquello que te afectó solo te dio las herrramientas y la fortaleza para tomar las decisiones que marcan tu vida hoy. Cuando miremos hacia atrás, veamos las frustraciones del pasado como un entrenamiento que nos preparó para enfrentar lo que nos tocaba vivir y tanto esperábamos. Es natural sentir miedo al mirar hacia atrás, pero es algo que debemos controlar, y entender que no pasa nada, y que lo negativo del pasado allá quedó… atrás, y que no significa que no seas capaz de lograr lo que anhelas.

Arranca el miedo. Controla ese sentimiento porque el miedo te empobrece. Valora tu presente, disfruta del viaje, conéctate con las personas que te han demostrado que verdaderamente te aman y desean lo mejor para ti. El pasado no lo podemos borrar, pero sí podemos controlar cómo esos recuerdos influyen en nuestro diario vivir. Si sientes que fallaste o crees que lo que hiciste antes, no fue suficiente y pudiste hacerlo mejor…, es tiempo de HACERLO.

Tienes que moverte, aunque sientas miedo de caminar hacia adelante, lo que se desconoce provoca miedo, pero nos toca creer en nosotros y continuar el camino cada día más firmes. Puedes mirar hacia atrás, no hay ningún problema. Pero que solo sea para aplaudirte y felicitarte a ti mismo por haber llegado tan lejos. #SéFeliz