Estilo de Vida

Eche pa’ lante y deje a los demás echar pa’ lante

Columna de Daniela Droz

Que si me voy, que si me quedo. Entonces, en eso se basan la mayoría de nuestras conversaciones…

“Holaaaa, ¿cómo estás? ¿Te vas? ¿Te quedas?” Y la persona cuestionada se queda quieta pensando bien qué contestar, no vaya a ser que quien pregunta se ofenda con la contestación. Momento sumamente incómodo para cualquiera que, en su libre albedrío y en la situación personal que esté atravesando, decida brincar el charco a Estados Unidos o a donde decida.

Menciono esta situación en particular porque he visto y he escuchado tanto sobre esto, críticas y señalamientos por donde quiera. Claro, esto no viene de ahora. Se agrandó con todo este asunto huracanado, pero qué mala costumbre la nuestra de juzgar sin conocer, sin estar claros sobre lo que juzgamos.

Gritamos como “papagayos”: UNIDOS SOMOS MÁS FUERTES, PUERTO RICO SE LEVANTA, UNIDOS POR LOS NUESTROS, VAMOS POR MÁS, y mil changuerías más, pero en nuestro diario vivir se nos olvida todito.

Creo que bastante ya hemos pasado como para reconocer que cuanto más nos enfoquemos en nuestras acciones y menos en las de mi vecino, más rápido mi país sacará los pies del plato y floreceremos de nuevo. Deséele el bien a su vecino, familiar o amigo SIEMPRE, sin importar las circunstancias. Si te hizo mal, relaaaxx…, que en esta vida todo se paga, porque la vida se encarga de cobrar.

Ayude en la medida en que pueda a que otros progresen, porque eso se transforma en bendiciones para usted. No le tenga miedo a la opinión de los demás a la hora de tomar decisiones drásticas, porque cada cuál llega a sus propias conclusiones sin importar cuántas veces usted le explique una situación.

Eche pa’lante sin miedo. Piense en sus amados y el futuro que anhela para ellos. No sea tan presentaíto y deje de estar tan pendiente de la vida del otro, que mientras usted hace eso, el otro progresa. Y sumamente importante: viva un día a la vez, porque llegan las Marías de la vida y hay que empezar de cero. Así que no deje pa’ después lo que puede hacer hoy porque mañana, maybe, ya no se podrá.